Alphabet, la empresa matriz de Google, ha experimentado un notable aumento del 160% en su valor de acciones en el último año, lo que refleja un cambio significativo en la percepción del mercado respecto a su posición en el ámbito de la inteligencia artificial (IA). Esta semana, Alphabet superó brevemente a Nvidia en capitalización de mercado durante las operaciones fuera de horario, alcanzando un valor de aproximadamente 4.8 billones de dólares. Este crecimiento ha sido impulsado por la creciente confianza de los inversores en que Google está bien posicionado para capitalizar el auge de la IA, gracias a su infraestructura robusta, modelos de IA desarrollados internamente y una red de distribución masiva.

En comparación, otras grandes empresas tecnológicas de EE.UU. han tenido un desempeño inferior en el mismo periodo. Por ejemplo, Broadcom, un diseñador de chips, ha visto un aumento del 107% en su valor de acciones. La diferencia en el rendimiento se debe en gran parte a la percepción de que Google posee la mayoría de los componentes necesarios para el desarrollo y la implementación de soluciones de IA, incluyendo chips, modelos, infraestructura y canales de distribución. Gene Munster, socio gerente de Deepwater Asset Management, ha señalado que Google es uno de los dos jugadores mejor posicionados en el sector de IA, junto con SpaceX.

Los analistas de JPMorgan han calificado a Alphabet como su "mejor elección" en el sector tecnológico, destacando un trimestre sobresaliente y un crecimiento acelerado. La cartera de pedidos de Google Cloud ha casi duplicado su valor, alcanzando los 462 mil millones de dólares, lo que sugiere un potencial de ingresos significativo en el futuro. Sin embargo, algunos analistas han expresado preocupaciones sobre la dependencia de Alphabet de un solo cliente, Anthropic, que ha comprometido 200 mil millones de dólares en servicios de Google Cloud. Esta relación podría representar más del 40% de los ingresos futuros contratados, lo que plantea riesgos de concentración.

El aumento en la valoración de Alphabet también ha sido impulsado por su capacidad para generar ingresos a partir de su tecnología de procesamiento de tensor (TPU), que se está convirtiendo en una alternativa viable a los chips de Nvidia. Mizuho estima que aproximadamente 61 mil millones de dólares de la cartera de pedidos de Google Cloud hasta 2027 provendrán de la venta de TPUs, lo que representa una oportunidad para los inversores que buscan diversificar sus exposiciones en el sector de hardware de IA. Sin embargo, la dependencia de Alphabet de clientes como Anthropic para su crecimiento en la nube podría ser un factor de riesgo si estos clientes no cumplen con sus expectativas de gasto.

A medida que se acerca el evento Google I/O, que comenzará en menos de dos semanas, los inversores estarán atentos a las actualizaciones sobre la estrategia de la empresa en torno a su modelo Gemini y su capacidad para generar ingresos sostenibles a partir del ecosistema de IA más amplio. Alphabet ha proyectado gastos de capital de hasta 190 mil millones de dólares para este año, más del doble de su gasto proyectado para 2025. Para que los inversores obtengan un retorno de esta inversión, Google debe demostrar que puede mantener su crecimiento y no perder terreno frente a la competencia en el sector de IA.