- El Banco Central compró US$ 330 millones en la primera semana de mayo, un 58% menos que en abril.
- El dólar minorista alcanzó los $ 1.420, con un aumento del 1% en mayo.
- Las liquidaciones de divisas han disminuido, afectando la capacidad de compra del Central.
- La Fundación Mediterránea advierte que las reservas netas están condicionadas por vencimientos exigibles.
- La dinámica de oferta y demanda será crucial para el comportamiento del tipo de cambio y la inflación en los próximos meses.
En la primera semana de mayo, el Banco Central de Argentina realizó compras de divisas por un total de US$ 330 millones, con un notable incremento en la última jornada, donde adquirió US$ 110 millones. Este monto es significativo, ya que representa el 58% de las compras realizadas en el mismo período del mes anterior, cuando se alcanzaron los US$ 582 millones en los primeros cinco días hábiles de abril. La tendencia de compra del Central parece estar disminuyendo, lo que plantea interrogantes sobre la sostenibilidad de las reservas y la dinámica del tipo de cambio en el corto plazo.
El dólar minorista ha mostrado un leve aumento del 1% en lo que va de mayo, alcanzando un valor de $ 1.420 en el Banco Nación, mientras que el dólar mayorista se mantiene por debajo de los $ 1.400, cotizando a $ 1.398. Este aumento en el tipo de cambio minorista se produce en un contexto donde las liquidaciones de divisas han disminuido, lo que ha llevado al Banco Central a ajustar su estrategia de compras. La menor oferta de dólares en el mercado se atribuye a factores como las condiciones climáticas que han retrasado la cosecha gruesa, afectando las liquidaciones por parte de los exportadores.
Desde el Grupo SBS, se advierte que la dinámica de oferta y demanda será crucial para determinar el comportamiento del tipo de cambio y la inflación en los próximos meses. La combinación de una cosecha que aún no se materializa, junto con las exportaciones de energía y la colocación de bonos en el exterior, podría ofrecer un alivio en la oferta de divisas. Sin embargo, el economista Juan Manuel Franco enfatiza que la demanda también jugará un papel fundamental en esta ecuación, lo que sugiere que el Banco Central deberá monitorear de cerca estas variables para evitar presiones adicionales sobre el tipo de cambio.
La Fundación Mediterránea ha señalado que, a pesar de que el Banco Central ha acelerado sus compras de divisas, acumulando más de US$ 7.500 millones en lo que va de 2026, el fortalecimiento de las reservas netas está condicionado por los vencimientos y compromisos exigibles. Esto implica que la capacidad del Central para seguir comprando dólares podría verse limitada si no se logra un equilibrio entre la expansión monetaria y la demanda de pesos en el mercado. En este sentido, la estrategia del Banco Central deberá incluir mecanismos de esterilización para evitar un exceso de liquidez que podría desestabilizar aún más la economía.
De cara al futuro, los inversores deben estar atentos a la evolución de las liquidaciones de divisas, especialmente con la llegada de la cosecha gruesa y las proyecciones de exportaciones de energía. Además, el comportamiento del tipo de cambio mayorista y minorista será un indicador clave para evaluar la efectividad de las políticas del Banco Central. Con la incertidumbre sobre la inflación y la dinámica de la oferta y la demanda, se anticipa que los próximos meses serán críticos para la economía argentina, y cualquier cambio significativo en estas variables podría tener repercusiones en el mercado cambiario y en la estabilidad económica del país.
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