Los productores de carne bovina de Canadá están expresando su preocupación ante el posible acuerdo de libre comercio que su gobierno, liderado por el primer ministro Mark Carney, está negociando con el Mercosur. Este acuerdo podría abrir las puertas a una gran cantidad de carne importada a precios más bajos, lo que, según ellos, podría devastar su industria, que es fundamental para la economía canadiense, generando 350,000 empleos y contribuyendo con 34.2 mil millones de dólares canadienses al PIB anualmente.

Tyler Fulton, presidente de la Asociación Canadiense de Ganado, ha calificado los beneficios del acuerdo como "bastante dudosos". Asegura que, aunque existe un acceso significativo al mercado canadiense para la carne bovina, las oportunidades para los productores canadienses en el mercado del Mercosur son limitadas. En los últimos años, las importaciones de carne del Mercosur a Canadá han aumentado un 238% entre 2021 y 2025, y las cuotas anuales se han llenado en cuestión de días, lo que indica una creciente competencia.

El contexto de este acuerdo se enmarca en la estrategia de Canadá de diversificar sus exportaciones, buscando reducir la dependencia de la economía estadounidense. A pesar de que el país ha importado el 30% de su carne bovina en el último año, la preocupación por la calidad y los precios de las importaciones del Mercosur es palpable. Los productores canadienses temen que la carne importada, que a menudo es más barata y de menor calidad, afecte no solo a su industria, sino también a los consumidores y al medio ambiente.

Desde el Mercosur, Brasil se destaca como el mayor exportador mundial de carne bovina, con exportaciones que alcanzaron 3.5 millones de toneladas el año pasado, generando ingresos de 18 mil millones de dólares. Sin embargo, la reciente restricción de acceso al mercado chino, que es el principal cliente de Brasil, ha llevado a los expertos a prever un desvío de productos hacia otros destinos, lo que podría aumentar la presión sobre los mercados locales y regionales.

A medida que se avanza en las negociaciones, es crucial que los inversores y productores sigan de cerca el desarrollo de este acuerdo. La posibilidad de que se firme antes de finales de 2026 podría tener implicaciones significativas para el sector de la carne en América del Norte y del Sur. Los productores canadienses han comenzado a movilizarse, expresando su oposición a este acuerdo, lo que podría generar un clima de tensión en las negociaciones comerciales futuras entre Canadá y el Mercosur.