El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha cambiado su postura respecto a la inteligencia artificial (IA), considerando la creación de un grupo gubernamental para supervisar nuevos modelos de esta tecnología. Este cambio, que se produce tras un periodo de desregulación, refleja una creciente preocupación por los riesgos asociados a la IA, especialmente después de que la startup Anthropic anunciara su modelo Mythos, capaz de identificar vulnerabilidades de seguridad en software. La Casa Blanca está en conversaciones para establecer un decreto que formalice esta supervisión, lo que podría incluir un proceso de revisión similar al que se está implementando en el Reino Unido.

Históricamente, Trump había promovido un enfoque no intervencionista, permitiendo que el sector tecnológico, especialmente en el Silicon Valley, avanzara sin restricciones significativas. Sin embargo, el reciente anuncio de Anthropic sobre su modelo Mythos, que no fue liberado al público por sus capacidades de detección de vulnerabilidades, ha llevado a la administración a reconsiderar su enfoque. En reuniones recientes, ejecutivos de empresas como Google y OpenAI fueron informados sobre los planes de la Casa Blanca, que incluyen la posibilidad de un proceso formal de revisión para nuevos modelos de IA.