El ministro de Hacienda de Brasil, Dario Durigan, ha salido a defender las políticas fiscales implementadas por el gobierno de Lula, argumentando que no son responsables del aumento de las tasas de interés en el país. En una reciente entrevista en el programa Roda Viva, Durigan afirmó que el contexto actual de tasas de interés elevadas no se debe a un exceso de estímulos fiscales, como algunos analistas han sugerido, sino a factores externos como la guerra en Irán, que ha generado presiones inflacionarias. Esta declaración se produce en un momento en que el gobierno está implementando la segunda edición del programa Desenrola, diseñado para ayudar a los deudores a renegociar sus deudas.

Durigan destacó que, a pesar de los desafíos fiscales que enfrenta Brasil, el gobierno ha logrado un esfuerzo significativo en la reducción del déficit, que se sitúa en un 2% del PIB. Este esfuerzo se ha visto reflejado en la reducción de las tasas de interés en 2023, a pesar de que el resultado primario fue peor que el proyectado para 2024 y 2025. Esto sugiere que las políticas fiscales pueden estar teniendo un efecto positivo en la economía, aunque el ministro admitió que aún hay muchos desafíos por delante.