La reciente evaluación de la actividad económica en Argentina ha revelado un panorama desigual entre los diferentes sectores. Según un estudio del Banco Provincia, las empresas no energéticas han visto una disminución en su rentabilidad, que cayó del 18,5% en 2023 a un alarmante 11% en 2025. Este descenso representa el nivel más bajo desde la pandemia y se debe en gran parte a la apertura de importaciones y la caída de la demanda interna. En contraste, el sector energético, liderado por las petroleras, ha experimentado un aumento en su rentabilidad, que pasó del 22,8% al 28,2% en el mismo período, gracias a la maduración de proyectos en Vaca Muerta y el aumento de tarifas de servicios públicos en dólares.

El análisis del Banco Provincia también destaca que la facturación de sectores como la construcción, el consumo masivo y los insumos difundidos cayó un 12% en 2025 en comparación con el promedio del trienio 2021-2023. La construcción, en particular, sufrió un desplome del 34,4%, lo que ha afectado significativamente a las empresas que operan en este rubro. Por otro lado, las empresas del sector energético han logrado más que duplicar sus ventas, lo que contrasta marcadamente con la situación de sus pares no energéticas.