El Global X Artificial Intelligence & Technology ETF (AIQ) ha mostrado un rendimiento notable, aumentando un 20% en el último mes y un 52% en el último año, lo que refleja el creciente interés en el sector de inteligencia artificial. Este ETF busca abordar el desafío que enfrentan muchos inversores minoristas al intentar capitalizar sobre la tendencia de IA, al ofrecer una diversificación que incluye aproximadamente 95 posiciones en acciones de grandes empresas tecnológicas de EE. UU., proveedores de memoria y fundiciones de Asia, así como software emergente de IA. Con activos netos que alcanzan los 6.97 mil millones de dólares, AIQ se ha convertido en un vehículo atractivo para aquellos que buscan exposición a este sector en crecimiento.

El rendimiento del ETF está fuertemente influenciado por el ciclo de gasto de capital de los cuatro principales hyperscalers, que son empresas que manejan grandes cantidades de datos y recursos en la nube. Microsoft, por ejemplo, reportó un gasto de capital de 30.9 mil millones de dólares en su tercer trimestre fiscal, lo que representa un aumento del 84% interanual. Alphabet, por su parte, gastó 35.7 mil millones de dólares en su primer trimestre, un incremento del 107%, y proyecta un gasto total para el año de entre 175 y 185 mil millones de dólares. Estos niveles de inversión son cruciales para el desempeño de AIQ, ya que alimentan a casi todos los fabricantes de chips y proveedores de memoria en su cartera.

Sin embargo, el ETF también enfrenta riesgos significativos. La exposición a Corea y Taiwán, que representa aproximadamente el 12.7% de la cartera, puede verse afectada por la presión en los precios de la memoria HBM y las restricciones de exportación entre EE. UU. y China. NVIDIA, uno de los principales actores del sector, ha indicado que su guía de ingresos excluye cualquier ingreso proveniente de centros de datos en China, lo que podría impactar negativamente en las expectativas de crecimiento del ETF. Además, la sensibilidad a los cambios en las tasas de interés, con los rendimientos de los bonos del Tesoro a 10 años cerca del 4.5%, podría afectar las valoraciones de las acciones tecnológicas de largo plazo, como las que componen AIQ.

Para los inversores, es crucial monitorear las próximas divulgaciones de ganancias de los hyperscalers a finales de julio, así como los informes trimestrales de gastos de capital. Un recorte en las proyecciones de gasto de capital por parte de dos de los cuatro principales hyperscalers podría ser un indicativo de un cambio en la tendencia del ETF. Además, la reconstitución semestral del índice Indxx, que AIQ sigue, podría alterar la ponderación de las acciones asiáticas en la cartera, lo que también merece atención. Los inversores deben estar preparados para posibles fluctuaciones en el rendimiento del ETF en función de estos factores.

En resumen, AIQ se encuentra en una posición interesante pero volátil. Con un crecimiento significativo en los últimos meses, el ETF representa una oportunidad atractiva para aquellos interesados en el sector de IA, pero también conlleva riesgos que deben ser considerados. La evolución de las inversiones de los hyperscalers y las condiciones del mercado de deuda serán factores determinantes en el desempeño futuro de este ETF. Los inversores deben estar atentos a las actualizaciones del mercado y a los cambios en las políticas comerciales que puedan afectar la exposición de AIQ a Asia.