Morgan Stanley ha señalado que la inclusión de Bitcoin en los balances de los bancos estadounidenses es una posibilidad futura, aunque se enfrenta a importantes obstáculos regulatorios. Amy Oldenburg, responsable de la estrategia de activos digitales del banco, mencionó en la Conferencia de Bitcoin en Las Vegas que la entidad está preparando su negocio de activos digitales en respuesta a la creciente demanda de los clientes. A pesar de que la regulación ha sido más favorable en los últimos años, todavía existen barreras significativas, como las reglas del Banco de la Reserva Federal y las normativas de Basilea, que deben ser superadas antes de que un banco de la magnitud de Morgan Stanley pueda considerar la tenencia de Bitcoin en su balance.

Oldenburg también destacó que, aunque otros gigantes bancarios han expresado opiniones similares sobre la adopción de activos digitales, la claridad regulatoria es esencial para que las instituciones financieras se comprometan plenamente con este sector. Por ejemplo, el CEO de BNY Mellon, Robin Vince, afirmó que las grandes instituciones financieras jugarán un papel crucial en la próxima fase de adopción de criptomonedas, actuando como un puente entre las finanzas tradicionales y los activos digitales. Sin embargo, la falta de claridad en las regulaciones actuales ha llevado a una adopción lenta entre los asesores financieros, quienes aún no están completamente capacitados para ofrecer estos productos a sus clientes.

En un movimiento significativo, Morgan Stanley ha lanzado recientemente el MSBT, un producto cotizado en bolsa respaldado por Bitcoin, que se ha convertido en el primero de su tipo emitido por un banco estadounidense. Este producto logró atraer más de 100 millones de dólares en sus primeros seis días de negociación, lo que indica un fuerte interés por parte de los clientes autogestionados. Curiosamente, estos flujos de inversión provienen exclusivamente de clientes que operan por su cuenta, ya que los asesores financieros del banco aún no habían comenzado a ofrecer este producto a sus clientes. Este fenómeno resalta una desconexión entre las ofertas de los asesores y la demanda real del mercado.

Oldenburg enfatizó que existe una brecha significativa entre lo que los asesores están ofreciendo y lo que los clientes realmente desean. Mientras que Morgan Stanley recomienda a sus clientes una asignación de Bitcoin del 2% al 4%, la adopción lenta entre los asesores se debe a un problema de educación. Actualmente, el 80% de la exposición a productos cotizados en bolsa en la plataforma de gestión de patrimonio del banco es autogestionada, lo que ha llevado a la institución a implementar programas de capacitación interna para actualizar a sus asesores sobre el potencial de los activos digitales.

Por otro lado, la demanda de exposición regulada a Bitcoin está bien establecida, como lo demuestra el IBIT de BlackRock, que ha acumulado más de 61 mil millones de dólares en activos, convirtiéndose en el ETF de más rápido crecimiento en la historia desde su lanzamiento en enero de 2024. Además, Morgan Stanley está buscando obtener una carta de confianza digital de la OCC, lo que le permitiría custodiar criptomonedas directamente y ofrecer comercio de criptomonedas al contado en su plataforma de gestión de patrimonio. Actualmente, el producto MSBT utiliza a Coinbase y BNY Mellon como custodios duales, lo que refleja la tendencia creciente hacia la regulación y la institucionalización de los activos digitales.