Una reciente encuesta de Politico ha puesto de manifiesto una creciente desconfianza entre los estadounidenses hacia las criptomonedas y la inteligencia artificial (IA). Según el sondeo, el 45% de los encuestados considera que invertir en criptomonedas no vale el riesgo, mientras que un 44% opina que el desarrollo de la IA avanza demasiado rápido. Estos datos sugieren que, a pesar de la inyección de capital masiva por parte de grupos de presión de estas industrias en las elecciones intermedias de 2026, la percepción pública podría volverse en contra de los candidatos que reciben apoyo financiero de estos super PACs.

El sondeo, realizado entre el 11 y el 14 de abril con 2,035 adultos estadounidenses, también revela que casi la mitad de los votantes confían más en los bancos tradicionales que en las plataformas de criptomonedas. Además, dos tercios de los encuestados desean que el Congreso imponga regulaciones estrictas o principios de supervisión más amplios sobre la IA. Este contexto plantea un desafío significativo para los candidatos que buscan el apoyo de grupos que abogan por una regulación más laxa en estas áreas.

Los super PACs pro-IA, como Leading the Future, han recaudado más de 75 millones de dólares desde su lanzamiento en agosto de 2025 y han utilizado estos fondos en primarias en estados clave como Carolina del Norte, Texas, Illinois y Nueva York. Por otro lado, Fairshake, el PAC pro-cripto respaldado por Coinbase y otras empresas, ha gastado ya 28 millones de dólares en primarias competitivas. Sin embargo, a pesar de la gran cantidad de dinero en juego, la mayoría de los votantes aún no conocen la existencia de estos grupos, lo que podría cambiar rápidamente una vez que se conecte el financiamiento con las industrias detrás de ellos.

La desconfianza hacia las criptomonedas y la IA podría tener implicaciones significativas para los inversores y las empresas de estos sectores. Si los votantes comienzan a asociar a los candidatos con el dinero de estas industrias, podría surgir un fuerte rechazo que afecte las campañas electorales. Esto es especialmente relevante en un contexto donde la regulación de las criptomonedas y la IA está en la agenda política, y donde los resultados de estas elecciones podrían determinar el futuro de la regulación en estos sectores.

A medida que se acercan las elecciones de 2026, será crucial observar cómo evoluciona la percepción pública sobre las criptomonedas y la IA. Con la creciente presión para regular estas industrias, los inversores deben estar atentos a las decisiones políticas que podrían impactar el valor de los activos digitales y las empresas tecnológicas. La situación podría cambiar rápidamente, especialmente si los votantes comienzan a hacer conexiones claras entre el financiamiento de las campañas y las políticas que afectan a estas industrias.