- El PIB de México se contrajo 0.8% en el primer trimestre de 2026, marcando el primer retroceso desde 2024.
- Las actividades secundarias, incluyendo construcción y manufactura, cayeron 1.1%, mientras que las terciarias retrocedieron 0.6%.
- El crecimiento interanual del PIB fue de solo 0.2%, una notable desaceleración desde el 1.8% del trimestre anterior.
- Los ingresos presupuestarios cayeron 79.5 mil millones de pesos en comparación con lo programado, alcanzando 2 billones 224.3 mil millones de pesos.
- El déficit presupuestario se incrementó a 207.3 mil millones de pesos, un 60.5% más que en el primer trimestre de 2025.
- Banamex ha ajustado su pronóstico de crecimiento del PIB de 1.6% a 1.3% para 2026.
La economía mexicana ha experimentado una caída significativa en el primer trimestre de 2026, con un descenso del Producto Interno Bruto (PIB) de 0.8% en comparación con el trimestre anterior, según los datos publicados por el INEGI. Este resultado contrasta con el crecimiento de 0.9% registrado en el último trimestre de 2025, lo que indica un cambio drástico en la tendencia económica del país. Este es el primer retroceso en el PIB desde finales de 2024, lo que ha tomado por sorpresa a analistas y economistas que esperaban una contracción menor, de aproximadamente 0.5% a 0.6%. La magnitud de esta caída ha llevado a una reevaluación de las proyecciones de crecimiento para el año, con Banamex ajustando su pronóstico de 1.6% a 1.3%.
El desempeño del PIB se ha visto afectado principalmente por la debilidad en los sectores industriales, donde las actividades secundarias, que incluyen la construcción y la manufactura, se contrajeron en 1.1%. Este descenso es notable, ya que contrarresta el crecimiento de 0.9% que se había observado en el trimestre anterior. Además, las actividades terciarias, que abarcan el comercio y los servicios, también mostraron un retroceso de 0.6%, lo que indica una desaceleración en un sector que había mostrado mayor resiliencia en el pasado. Por otro lado, el sector primario, aunque de menor peso en el PIB, también reportó una caída del 1.4%, replicando la baja del trimestre previo.
En términos interanuales, el crecimiento del PIB en comparación con el primer trimestre de 2025 fue de solo 0.2%, una desaceleración considerable desde el 1.8% registrado en el trimestre anterior. Sin ajustes estacionales, el PIB apenas avanzó un 0.1% anual, lo que sugiere un estancamiento en la actividad económica. Este deterioro en la actividad económica ha comenzado a reflejarse en las finanzas públicas, con una caída en los ingresos presupuestarios que se ubicaron en 2 billones 224.3 mil millones de pesos, 79.5 mil millones de pesos menos de lo programado para este periodo.
El gasto neto total en los primeros tres meses de 2026 alcanzó 2 billones 431.6 mil millones de pesos, lo que representa un crecimiento real del 2.6% en comparación con el mismo periodo del año anterior. Sin embargo, el déficit presupuestario se incrementó a 207.3 mil millones de pesos, un 60.5% más que en el primer trimestre de 2025. Esta situación plantea un desafío significativo para el gobierno mexicano, que deberá gestionar un entorno de ingresos decrecientes y gastos en aumento, lo que podría limitar su capacidad para implementar políticas de estímulo económico.
De cara al futuro, los analistas estarán atentos a la evolución de la situación internacional, especialmente lo que ocurre en Medio Oriente, que ha generado incertidumbre a nivel global. Asimismo, la extensión de las negociaciones del T-MEC más allá del 1 de julio podría influir en las decisiones de inversión y consumo en México. Con un panorama económico incierto, es probable que los inversionistas adopten un enfoque cauteloso, lo que podría afectar aún más la actividad económica en el país en los próximos trimestres.
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