- La reducción de aranceles para la carne bovina argentina a la UE comenzará a regir este viernes.
- Argentina tiene una participación del 4% en el mercado europeo, siendo el principal proveedor extracomunitario.
- La Cuota Hilton representa un negocio de aproximadamente 300 millones de dólares para el país.
- La productividad en el sector cárnico argentino se mantiene estancada, con niveles de marcación entre el 60% y el 67%.
- El Reglamento UE 2023/1115 exige que los productos estén libres de deforestación, lo que complica las exportaciones.
- Se propone una agenda estratégica que incluye financiamiento para la retención de vientres y mejora de la conectividad rural.
A partir de este viernes, la carne bovina argentina que se exporta a la Unión Europea comenzará a beneficiarse de una reducción de aranceles, lo que representa un cambio significativo para el sector exportador del país. Esta medida se enmarca dentro del acuerdo entre la UE y el Mercosur, que busca facilitar el comercio y abrir nuevas oportunidades para los productos agrícolas de la región. La Cuota Hilton, que permite a Argentina exportar carne de alta calidad a Europa, verá su arancel reducido al 0%, lo que podría transformar la dinámica del mercado cárnico argentino.
Argentina actualmente ocupa una posición competitiva sólida en el mercado europeo, siendo el principal proveedor extracomunitario con una participación del 4% en la provisión total. Sin embargo, a pesar de esta ventaja, el país enfrenta desafíos estructurales que podrían limitar su capacidad para capturar un mayor valor en los mercados globales. Un informe de Endógena Consultora destaca que, aunque la demanda en Asia, liderada por China, sigue siendo fuerte, el mercado europeo se consolida como el destino de mayor valor unitario, con precios que superan en un 50% a los de otros mercados latinoamericanos.
El director de Endógena, Maximiliano Díaz, enfatiza que el nuevo acuerdo no solo implica una reducción arancelaria, sino que también obliga a repensar el modelo productivo argentino. La oportunidad de transformar a Argentina de un exportador de volumen a un proveedor de nichos de alto valor está presente, pero para ello es crucial abordar las brechas en trazabilidad, bienestar animal y sostenibilidad ambiental. La Cuota Hilton representa un negocio de aproximadamente 300 millones de dólares, lo que subraya la importancia de este mercado para la economía argentina.
Además, el informe señala que la productividad en el sector cárnico se mantiene estancada, con niveles de marcación de entre el 60% y el 67%, lo que está por debajo de competidores como Uruguay y Estados Unidos. La comercialización de animales livianos, que se destina principalmente al mercado interno, limita la disponibilidad de novillos pesados para exportación, lo que podría afectar la capacidad de Argentina para aprovechar la nueva reducción arancelaria. Asimismo, el Reglamento UE 2023/1115, que exige que los productos estén libres de deforestación, añade una nueva capa de complejidad a las exportaciones, obligando a los productores a implementar sistemas de geolocalización y diligencia debida.
Frente a este panorama, es fundamental que Argentina impulse una agenda estratégica que transforme su ventaja exportadora en desarrollo territorial. Las medidas sugeridas incluyen líneas de financiamiento para la retención de vientres y la recría, así como el fortalecimiento de las campañas de vacunación y la mejora de la conectividad rural. La capacidad de coordinar a los actores de la cadena y ofrecer un producto diferenciado por su calidad y compromiso ambiental será clave para el éxito en la inserción internacional del país. La demanda del mercado europeo está dispuesta a pagar más por productos que cumplan con estándares internacionales, lo que representa una oportunidad significativa para el sector cárnico argentino.
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