La utilización de tarjetas de crédito en Argentina experimentó un retroceso en febrero, con una caída del 3% en términos reales. Este descenso se suma a una disminución del saldo financiado en dólares, que bajó más de un 7%, lo que refleja un consumo más cauteloso por parte de los usuarios.

El informe de First Capital Group destaca que, a pesar de que el saldo total financiado alcanzó los $23,3 billones, lo que representa un crecimiento interanual del 39,3%, al ajustar por la inflación del 2,9% de febrero, se observa una caída real del 3% en comparación con enero. Este comportamiento sugiere que los hogares están ajustando sus gastos en un contexto de menor disponibilidad de promociones y cuotas sin interés.

Además, la disminución en el saldo financiado en moneda extranjera, que alcanzó los u$s807 millones, indica una tendencia de mayor prudencia en el uso del crédito. Aunque el incremento interanual del 3,7% sugiere cierta estabilidad, la caída mensual es un indicador de que los consumidores están siendo más selectivos y cautelosos en sus decisiones de financiamiento.

La combinación de menos incentivos al consumo, como la reducción de cuotas sin interés y un calendario con menos días hábiles, son factores que han influido en este retroceso. Esto podría ser un signo de que las entidades financieras están adoptando condiciones más restrictivas para el crédito, lo que afectará la capacidad de gasto de los hogares en el futuro.