Más de 12.000 pequeñas y medianas empresas (pymes) de la provincia de Buenos Aires han adoptado el nuevo régimen 'Riesgo 0, SAF 0' de la Agencia de Recaudación de la provincia de Buenos Aires (ARBA) durante el primer trimestre de 2026. Este esquema busca ajustar automáticamente las retenciones del Impuesto sobre los Ingresos Brutos para evitar la acumulación de saldos a favor, lo que representa un alivio significativo en la carga financiera y administrativa para los contribuyentes cumplidores. La implementación de este sistema es un paso importante hacia la modernización de la administración tributaria en la provincia, permitiendo a las empresas mejorar su flujo de fondos y, por ende, su capacidad de inversión y operación.

El régimen 'Riesgo 0, SAF 0' se basa en un sistema automático que evalúa el perfil fiscal de cada contribuyente y ajusta las alícuotas de retención y percepción en función de su comportamiento tributario. A diferencia del esquema tradicional, donde las retenciones eran fijas y generales, este nuevo enfoque permite que las tasas se adecúen de manera dinámica, evitando que las empresas paguen anticipos excesivos que no se corresponden con sus obligaciones fiscales. Esta modernización no solo mejora la liquidez de las pymes, sino que también promueve una mayor equidad en la recaudación fiscal, al permitir que los contribuyentes cumplan con sus obligaciones de manera más justa.

Uno de los aspectos más destacados de este nuevo sistema es la mejora en los mecanismos de devolución de saldos a favor. Las empresas ahora pueden gestionar reintegros de hasta $3,5 millones de forma completamente digital, con plazos de acreditación que pueden resolverse en menos de 72 horas hábiles. Esta agilidad en los procesos de devolución es crucial para las pymes, que a menudo enfrentan desafíos de liquidez. Cristian Girard, director ejecutivo de ARBA, enfatizó que la rápida adopción del régimen por parte de más de 12.000 pymes refleja una respuesta efectiva a las necesidades del sector productivo, que durante años ha lidiado con la acumulación de saldos a favor que afectan su flujo financiero.

Desde 2020, la provincia de Buenos Aires ha estado implementando un proceso más amplio de simplificación tributaria, con el objetivo de aliviar la carga administrativa y financiera de los contribuyentes cumplidores. Este enfoque no solo busca facilitar el cumplimiento fiscal, sino también mantener controles más precisos sobre aquellos sectores con mayor capacidad contributiva. Girard destacó que este cambio representa una transición de un sistema que generaba saldos a favor de manera estructural a uno más transparente y predecible, lo que es fundamental para fomentar la inversión y la producción en la región.

A futuro, es importante monitorear cómo este nuevo régimen impactará en el comportamiento de las pymes y en la recaudación fiscal en la provincia. La implementación de este sistema podría servir como modelo para otras provincias en Argentina que enfrentan desafíos similares en la administración de impuestos. Además, el éxito de este régimen podría influir en la percepción de los inversores sobre la estabilidad y la modernización del sistema tributario argentino, lo que podría tener repercusiones en el clima de inversión en el país en los próximos años.