- Magda Chambriard fue elegida presidenta del nuevo consejo de Braskem, que incluye a ejecutivos de Petrobras.
- Braskem enfrenta una deuda de R$ 52,2 mil millones, equivalente a casi 15 veces su EBITDA.
- Las acciones de Braskem subieron más de 5% tras la elección del nuevo consejo, a pesar de la tendencia negativa en las bolsas.
- El nuevo consejo buscará evitar la recuperación judicial y establecer negociaciones con acreedores para encontrar soluciones.
- La próxima asamblea el 28 de mayo será crucial para la renovación del consejo y la estrategia de reestructuración.
- Braskem también enfrenta desafíos en sus operaciones en México, que podrían complicar su situación financiera.
Los accionistas de Braskem, la sexta petroquímica más grande del mundo, eligieron el 29 de abril un nuevo consejo de administración, liderado por Magda Chambriard, actual presidenta de Petrobras. Esta elección marca un intento significativo de reestructuración financiera para la compañía, que enfrenta una deuda alarmante de R$ 52,2 mil millones, equivalente a casi 15 veces su EBITDA, un indicador crítico de generación de caja. La elección de Chambriard y otros ejecutivos de Petrobras busca dar un nuevo rumbo a la empresa, que ha sufrido por años de bajos precios en materias primas y altas tasas de interés.
La situación de Braskem es preocupante. La compañía ha estado lidiando con un elevado nivel de endeudamiento que ha afectado su capacidad operativa y financiera. En el contexto actual, la elección de un consejo con miembros de alto nivel de Petrobras es un intento de restaurar la confianza de los acreedores. La composición anterior del consejo no incluía a ejecutivos de alto rango de la estatal, lo que podría haber limitado la capacidad de Braskem para negociar con sus acreedores. La reciente subida de más del 5% en las acciones de Braskem, a pesar de la tendencia negativa en las bolsas, sugiere un renovado optimismo en el mercado.
El nuevo consejo tiene como prioridad evitar la recuperación judicial, una opción que ha sido considerada por el mercado. En lugar de eso, se busca establecer un diálogo con los principales acreedores para encontrar soluciones que eviten medidas unilaterales de protección. Esto es crucial, ya que la recuperación judicial podría complicar aún más la situación financiera de la empresa. Las negociaciones podrían incluir pagos anticipados con descuentos o la extensión de plazos, lo que podría aliviar la presión sobre la compañía en el corto plazo.
Además, Braskem se enfrenta a desafíos en sus operaciones en México, donde tiene una asociación con el grupo Idesa, controlado por el magnate Carlos Slim. Si Idesa decide solicitar una recuperación judicial en Estados Unidos, esto podría tener repercusiones negativas para Braskem. La situación en México es un factor adicional que los nuevos directivos deberán considerar en su estrategia de reestructuración.
A futuro, el consejo renovado tiene la tarea de presentar un panorama más favorable a los acreedores, especialmente a la luz de los recientes cambios en el mercado de resinas petroquímicas, que se han encarecido debido a la guerra en Irán. Esto podría ofrecer una oportunidad para mejorar el flujo de caja de la compañía. La próxima asamblea, programada para el 28 de mayo, será crucial, ya que se espera la elección de más miembros del consejo vinculados a IG4, lo que podría consolidar aún más el nuevo liderazgo en Braskem.
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