Colombia ha decidido frenar la exportación de ganado en pie, lo que podría resultar en la no exportación de aproximadamente 114.000 cabezas de ganado al año. La ministra de Agricultura, Martha Carvajalino, ha señalado que esta medida busca contener el aumento de los precios de la carne, que ha registrado un incremento superior al 10% en el último año. La resolución que implementará esta restricción se expedirá en las próximas semanas y afectará principalmente a reses de dos años o menos.

El gremio ganadero, sin embargo, sostiene que el impacto de esta medida sobre los precios de la carne será marginal. Según datos del Censo Nacional Bovino, el hato ganadero colombiano asciende a 30,3 millones de cabezas, de las cuales 12,8 millones son reses jóvenes que estarían bajo la restricción. A pesar de que el número de cabezas exportadas alcanzó las 227.429 en el último año, esto representa solo un 0,7% del total del hato ganadero, lo que sugiere que la medida podría no ser tan efectiva como se espera.

Juan Gonzalo Botero, expresidente de la Asociación de Exportadores de Ganado, ha argumentado que la exportación de ganado joven no tiene un efecto significativo en la formación del precio de la carne. Asegura que la tasa de extracción en Colombia, que mide el porcentaje de animales comercializados frente al inventario total, se sitúa en un 16%. Este porcentaje está muy por debajo del 30% que podría generar problemas de abastecimiento, lo que indica que la oferta interna no se verá comprometida de inmediato.

La ministra Carvajalino también ha indicado que el encarecimiento de la carne no solo se debe a las exportaciones, sino a otros factores como la alta intermediación en la cadena de comercialización y la ilegalidad en el mercado. Estas cuestiones encarecen los costos de los frigoríficos y, en última instancia, afectan al consumidor. La restricción de exportaciones podría ser vista como una medida positiva para proteger el activo de los ganaderos, aunque se debe tener cuidado de no fomentar el contrabando o la ilegalidad en el proceso.

A futuro, será crucial observar cómo se implementará esta medida y si realmente logrará estabilizar los precios de la carne en el mercado interno. La resolución del Ministerio de Comercio que formalizará esta restricción se espera en los próximos días, y su efectividad dependerá de la capacidad del gobierno para controlar el cumplimiento de la norma sin generar un mercado negro. Los consumidores colombianos, que ya enfrentan un aumento del 15,6% en el precio de la carne en comparación con el año anterior, estarán atentos a cómo esta situación se desarrolla en el corto plazo.