Los precios del petróleo continúan su tendencia alcista este miércoles 29 de abril, con el crudo Brent alcanzando los USD 113,80 por barril, lo que representa un incremento de USD 2,50 o 2,25%. Esta es la octava jornada consecutiva de aumentos, impulsada por la decisión de Estados Unidos de extender su bloqueo a los puertos iraníes, lo que podría agravar las interrupciones en el suministro de petróleo desde una de las regiones productoras más importantes del mundo. Esta situación se produce en un contexto de tensiones geopolíticas que afectan directamente la oferta y la demanda global de crudo.

El presidente estadounidense, Donald Trump, ha indicado a sus asesores que se preparen para un bloqueo prolongado del Irán, según informaciones del Wall Street Journal. Esta medida busca presionar la economía iraní y limitar sus exportaciones de petróleo, lo que ha llevado a los analistas a prever que el cierre del Estrecho de Hormuz, que representa aproximadamente el 20% de las exportaciones mundiales de petróleo y gas natural, se mantendrá. La prolongación de estas restricciones podría seguir elevando los precios del crudo, ya que la oferta se verá aún más restringida.

Por otro lado, los contratos futuros del petróleo West Texas Intermediate (WTI) también mostraron un aumento, subiendo USD 2,15, o 2,15%, alcanzando los USD 102,10 por barril. Este incremento se da tras un aumento del 3,7% en la sesión anterior, acumulando así una racha positiva en siete de los últimos ocho días. La presión sobre los precios del petróleo se ve acentuada por la reciente decisión de los Emiratos Árabes Unidos de abandonar la OPEP, aunque los analistas no esperan un impacto inmediato en el mercado.

La situación en el Golfo Pérsico sigue siendo tensa, con un cese al fuego entre Estados Unidos, Israel e Irán, pero sin un acuerdo formal que ponga fin a los combates. La falta de resolución en este conflicto podría llevar a una mayor inestabilidad en los mercados de energía, lo que afectaría tanto a los precios del petróleo como a la seguridad del suministro. La reciente caída en los inventarios de petróleo en Estados Unidos, reportada por el American Petroleum Institute, también sugiere que la demanda sigue siendo fuerte a pesar de las tensiones geopolíticas.

De cara al futuro, los inversores deben estar atentos a la evolución de la situación en el Estrecho de Hormuz y las decisiones de la administración de Trump respecto a las sanciones a Irán. Con el contrato de junio del Brent por expirar este jueves, el mercado podría experimentar volatilidad adicional. Además, la producción de petróleo de los Emiratos Árabes Unidos y su impacto en la oferta global será un factor clave a monitorear en las próximas semanas, ya que cualquier aumento en la producción podría alterar el equilibrio actual del mercado.