El dólar oficial cerró este martes 28 de abril a $1.405, mientras que el dólar blue alcanzó los $1.430, marcando una diferencia de $25 entre ambos tipos de cambio. Esta jornada se caracterizó por una caída en los bonos soberanos en dólares y un aumento en el riesgo país, que se elevó por octava rueda consecutiva. En contraste, los ADRs (American Depositary Receipts) de empresas argentinas que cotizan en Wall Street mostraron una mayoría de subas al cierre de la jornada, aunque el mercado en general experimentó caídas debido a la aversión al riesgo global.

La situación en los mercados internacionales también influyó en el comportamiento del dólar en Argentina. Wall Street cerró en baja, afectado por la incertidumbre en las negociaciones entre Irán y Estados Unidos sobre el estrecho de Ormuz, un punto crítico para el comercio energético mundial. Este contexto geopolítico ha llevado a los inversores a adoptar una postura más cautelosa, lo que se traduce en una mayor presión sobre los activos de riesgo, incluyendo los bonos argentinos.

En el ámbito local, el ministro de Economía, Luis Caputo, anunció durante su discurso en Expo EFI una serie de privatizaciones y concesiones que se espera generen aproximadamente u$s2.000 millones hacia fin de año. Este anuncio se produce en un momento en que el gobierno busca estabilizar la economía y atraer inversiones. Sin embargo, la caída del dólar oficial tras cuatro jornadas al alza sugiere que el mercado está en un proceso de reacomodamiento, aunque todavía se mantiene una calma cambiaria relativa.

Los bonos soberanos en dólares continúan bajo presión, extendiendo las bajas en un entorno donde la aversión al riesgo se ha vuelto predominante. La caída de estos activos puede ser preocupante para los inversores que buscan refugio en la deuda argentina, especialmente si se considera que el riesgo país ha superado los 600 puntos. Esto indica una percepción negativa sobre la capacidad del país para cumplir con sus obligaciones financieras en el futuro cercano.

A medida que se aproxima el cierre del mes, es fundamental seguir de cerca las decisiones de los bancos centrales de Brasil y Japón, que comienzan sus reuniones esta semana. Estas decisiones podrían influir en las tasas de interés y, por ende, en el flujo de capitales hacia los mercados emergentes, incluida Argentina. Además, los balances corporativos de empresas clave como Barclays, Coca Cola y General Motors se darán a conocer, lo que podría tener repercusiones en el sentimiento del mercado y en las cotizaciones de los ADRs argentinos en el exterior.