Los inversores brasileños han retirado R$ 11,2 mil millones de la bolsa hasta el 23 de abril de 2026, según un informe del Itaú BBA. Esta salida de capital se produce a pesar de un flujo positivo de inversión extranjera, lo que indica una tendencia preocupante en el mercado local. La participación de los inversores locales en la bolsa se encuentra en niveles históricamente bajos, comparables a los de 2018, lo que sugiere que el mercado está 'subalocado'. Esto significa que los inversores brasileños están menos expuestos a las acciones, prefiriendo en su lugar inversiones de renta fija debido a los altos niveles de tasas de interés reales y una mayor aversión al riesgo.

La dependencia del flujo de capital extranjero se ha vuelto crítica para el rendimiento del índice Ibovespa. Sin un comprador local significativo, la bolsa brasileña se ha vuelto más sensible a los cambios en el apetito de los inversores internacionales. Filipe Villegas, estratega de acciones de Genial Investimentos, advierte que la falta de un colchón local robusto podría resultar en una caída abrupta del mercado si los inversores extranjeros deciden retirar su capital. Hasta el 20 de abril, los inversores extranjeros habían aportado R$ 65,3 mil millones a la bolsa brasileña en 2026, representando el 61,2% del volumen negociado.

El sector financiero ha sido el más favorecido por los inversores extranjeros, seguido de las commodities, especialmente en energía y materiales. Sin embargo, esta concentración en ciertos sectores no es solo una estrategia táctica, sino que refleja la estructura del índice brasileño, que está fuertemente expuesto a acciones de 'valor'. A pesar de que se espera un crecimiento del 9,8% en los resultados de las empresas del Ibovespa para 2026, este crecimiento está casi completamente impulsado por el sector de petróleo y gas. Al excluir este sector, las revisiones de ganancias se vuelven negativas, lo que plantea un riesgo considerable para el mercado.

Luis Fonseca, socio-fundador de Nest Asset Management, señala que la fragilidad del crecimiento de las ganancias en Brasil es un problema estructural. Las ganancias de las empresas brasileñas, cuando se miden en dólares, han permanecido estancadas durante más de una década. Esto sugiere que los movimientos de precios en el mercado local tienden a ser cambios de múltiplo en lugar de aumentos sostenibles. Además, el alto nivel de tasas de interés ha llevado a los inversores locales a preferir la renta fija sobre las acciones, y esta tendencia podría intensificarse si la bolsa comienza a caer debido a la salida de inversores extranjeros.

A pesar del flujo positivo de capital extranjero en lo que va del año, las recientes salidas y el aumento de la Nasdaq sugieren que podría haber cambios en el corto plazo. Los inversores deben estar atentos a la evolución de la situación en los Estados Unidos, donde las revisiones de ganancias son más consistentes, especialmente en el sector tecnológico. Esto podría influir en la decisión de los inversores extranjeros de recalibrar su exposición a los mercados, lo que podría tener implicaciones significativas para el mercado brasileño y, por ende, para los inversores argentinos que buscan oportunidades en la región.