En las últimas cinco ruedas, el dólar minorista ha experimentado un repunte significativo, cerrando el viernes en $1.420 en los bancos y el tipo de cambio mayorista cerca de los $1.400. Este incremento de $35 en un corto período se produce a pesar de un contexto de mayor oferta de divisas, impulsada por la liquidación de la cosecha agrícola y un aumento en las colocaciones corporativas. A pesar de que el peso argentino ha mostrado una apreciación real de más del 12% en lo que va de 2026, la reciente tendencia alcista del dólar genera inquietud en el mercado cambiario.

Dos factores principales explican esta reciente subida del dólar. Primero, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) ha intensificado sus compras de divisas, acumulando US$ 745 millones en la última semana, lo que ha elevado las reservas brutas por encima de los US$ 46.000 millones. Esta situación ha permitido que el stock acumulado del mes supere los US$ 2.300 millones. Sin embargo, la consultora LCG señala que el aumento en las reservas es moderado debido a la baja de encajes y la caída del oro, lo que sugiere que el BCRA está utilizando sus reservas de manera cautelosa.

En segundo lugar, la oferta de dólares también se ha visto beneficiada por la liquidación de la cosecha récord de maíz y la actividad de provincias como Chubut. A pesar de estos factores positivos, la consultora Outlier ha expresado su preocupación por la posibilidad de que el tipo de cambio continúe aumentando, sugiriendo a sus clientes que consideren cerrar posiciones en carry trade. Esto se debe a que el apetito por el dólar podría incrementarse si la tendencia de apreciación del peso se detiene o se revierte.

Desde una perspectiva más amplia, el contexto regional también es relevante. Argentina ha logrado la mayor apreciación real frente al dólar en comparación con otros países de la región, como Brasil, donde el real se apreció un 7,3%, y Colombia, con un 5,5%. Sin embargo, la situación en Brasil podría influir en el mercado argentino, dado que el real ha mostrado una mayor fortaleza frente al dólar global, lo que podría tener repercusiones en la competitividad de las exportaciones argentinas.

De cara al futuro, los analistas se preguntan si la reciente baja de tasas de interés en Argentina impulsará el crédito y la actividad económica o si, por el contrario, generará una mayor demanda de cobertura en divisas. La evolución de la oferta de dólares será crucial, ya que una disminución en la misma podría llevar a un aumento en el tipo de cambio. Los próximos días serán clave para observar cómo se comporta el mercado cambiario y si el gobierno implementará medidas adicionales para contener el dólar en torno a los $1.400.