El fenómeno denominado 'Chinamaxxing' ha cobrado fuerza en China, impulsando un notable aumento en el turismo. En 2025, más de 35 millones de turistas extranjeros visitaron el país, marcando un récord histórico. Este incremento se atribuye, en parte, a la viralización de contenidos en redes sociales que han despertado el interés por la cultura y gastronomía china, como el famoso ganso braseado de Rongchang, que se convirtió en una sensación nacional tras la recomendación de un influenciador estadounidense.

La popularidad del ganso de Rongchang, que ha sido un plato tradicional desde la dinastía Qing, se disparó cuando un video de un turista occidental disfrutando del plato se volvió viral. Esto llevó a que los restaurantes de la región se llenaran de visitantes locales y extranjeros, sorprendiendo a economistas que observaron cómo un simple elogio en redes sociales podía tener un impacto económico significativo. Este fenómeno ha sido denominado como una nueva ola de compromiso cultural global, donde los estilos de vida chinos son adoptados por jóvenes de la Generación Z en Estados Unidos y otras partes del mundo.

El auge del turismo no solo se limita a la comida. Las redes sociales han cambiado la percepción que los extranjeros tienen de China, llevándolos a explorar lugares que antes no consideraban. En ciudades como Shanghái, se han formado largas filas en casas de té populares gracias a la exposición en plataformas como Instagram, que, aunque están bloqueadas en China, han influido en la forma en que los turistas ven el país. En este contexto, el gobierno local ha reportado un aumento del 100% en el gasto de turistas extranjeros en áreas como Huangshan, donde la promoción en redes sociales ha sido clave.

Para los inversores, este crecimiento en el turismo puede traducirse en oportunidades en sectores relacionados, como la hostelería y el comercio minorista. Las empresas que ofrecen productos típicos chinos, desde herramientas de guasha hasta bolsas de agua caliente, están viendo un aumento en la demanda internacional. Este interés por productos culturales y de salud puede abrir nuevas vías de ingresos para las empresas chinas, que buscan expandir su mercado más allá de sus fronteras.

A futuro, es importante monitorear cómo evoluciona este fenómeno y su impacto en la economía china. La implementación de un nuevo programa de entrada sin visa para 55 países podría seguir atrayendo turistas. Además, el interés por la cultura china podría mantenerse, pero es crucial observar si este entusiasmo se traduce en un crecimiento sostenido o si, como ha sucedido con el ganso de Rongchang, el interés comienza a disminuir con el tiempo. Las proyecciones para el turismo en 2026 serán un indicador clave de la salud económica de China y su capacidad para atraer visitantes internacionales de manera continua.