La reconocida marca de ropa infantil Owoko ha entrado en concurso preventivo, acumulando una deuda de $2.800 millones. Este proceso se formalizó a través de dos sociedades del grupo, De Niños y Kokoloko, que concentran su actividad comercial y productiva. La situación financiera de la compañía es crítica, con pasivos que incluyen deudas comerciales, bancarias, fiscales y laborales, además de un fuerte deterioro en la cadena de pagos que ha llevado a un número significativo de cheques rechazados.

Desde su fundación en 2003, Owoko había logrado posicionarse en el mercado argentino con una propuesta innovadora en moda infantil, destacándose por su identidad lúdica y colores vibrantes. Sin embargo, en los últimos años, el contexto económico ha sido adverso, con una caída en las ventas que ha llevado a la empresa a cerrar locales en zonas estratégicas, reduciendo su presencia a solo algunos puntos de venta en el país. En 2024, las ventas mensuales promediaban $400 millones, pero para 2025 esa cifra se desplomó a $250 millones, lo que representa una pérdida acumulada de más de $1.000 millones.

El impacto de la crisis del consumo en Argentina ha sido devastador para el sector textil, y Owoko no ha sido la excepción. La empresa ha enfrentado una serie de desafíos, incluyendo un cambio en los hábitos de consumo, donde el comercio digital ha desplazado parte de la demanda de los canales tradicionales. Además, la caída de la natalidad en el país, que ha disminuido más de un 40% en los últimos años, ha afectado directamente su base de clientes, lo que ha llevado a un quiebre estructural en la demanda de productos de moda infantil.

La situación financiera se ha agravado por embargos judiciales que han limitado la capacidad de la empresa para obtener financiamiento, lo que ha precipitado su estado de cesación de pagos. A medida que la compañía intenta reestructurarse, se enfrenta a un entorno de creciente presión judicial y reclamos de proveedores, lo que complica aún más su recuperación. La inhabilitación de cuentas de Kokoloko por parte del Banco Central en noviembre de 2025 marcó un punto crítico en su crisis financiera.

Para los inversores y actores del mercado, la situación de Owoko es un claro reflejo de los desafíos que enfrenta el sector textil en Argentina, donde la combinación de recesión, caída del consumo y competencia externa ha creado un entorno hostil. A futuro, será importante monitorear cómo la empresa maneja su proceso concursal y si logra reestructurarse de manera efectiva. La evolución de la situación económica en el país y la respuesta del consumidor ante la crisis serán factores determinantes para el futuro de Owoko y, por extensión, del sector textil argentino en general.