La reciente transacción de US$2.8 mil millones que selló la venta de la brasileña Serra Verde a USA Rare Earth podría ser el inicio de una intensa competencia por los recursos de tierras raras, un sector que ha sido denominado el 'oro del siglo 21'. Este acuerdo, según analistas de BTG Pactual, representa un punto de inflexión significativo para la minería estratégica en el Occidente, sugiriendo que Brasil podría convertirse en un jugador clave en este mercado global.

Actualmente, Serra Verde es el único activo operativo de tierras raras en Brasil, con una producción que recién ha comenzado y una capacidad proyectada de 6,5 mil toneladas de óxidos de tierras raras (REO) para 2027. Este activo no solo tiene un potencial de crecimiento a corto plazo, sino que también es de gran relevancia estratégica, especialmente considerando la creciente demanda por estos minerales en la fabricación de tecnologías avanzadas como vehículos eléctricos y turbinas eólicas.

El contexto global es crucial: China sigue dominando la cadena de suministro de tierras raras, controlando tanto la extracción como el procesamiento. Esta concentración ha sido utilizada como una herramienta de influencia geopolítica, lo que ha llevado a Estados Unidos y sus aliados a buscar alternativas. La transacción de Serra Verde no solo asegura un comprador garantizado a través de un contrato de 15 años para suministrar el 100% de su producción inicial a un vehículo respaldado por el gobierno de EE.UU., sino que también subraya la urgencia de diversificar las cadenas de suministro fuera de China.

Para los inversores, la situación es prometedora. Con un déficit proyectado de casi el 30% en el segmento de tierras raras hasta 2030, y con la presión de China sobre las exportaciones, el interés por activos relacionados con tierras raras pesadas está en aumento. BTG Pactual destaca que el apetito de los inversores por activos en este sector está impulsado por la expectativa de una mayor demanda y un entorno más constructivo en términos de oferta.

De cara al futuro, se espera que Brasil se convierta en un actor indispensable en el mercado occidental de tierras raras. Proyectos como Aclara, Viridis y Meteoric se encuentran en el radar de posibles fusiones y adquisiciones, lo que indica que la ola de consolidación en el sector podría estar apenas comenzando. Los analistas sugieren que los inversores deberían considerar una cartera diversificada de acciones en este sector, en lugar de concentrarse en un solo activo, para maximizar las oportunidades en un mercado en rápida evolución.