El consumo de los brasileños en supermercados mostró un incremento del 1,92% en el primer trimestre de 2026, según el informe publicado por la Asociación Brasileña de Supermercados (Abras) el 23 de abril. Este crecimiento se traduce en un aumento del 6,21% en marzo comparado con febrero, y un avance del 3,20% respecto al mismo mes del año anterior. Estos datos, que han sido ajustados por el Índice Nacional de Precios al Consumidor Amplo (IPCA/IBGE), abarcan todos los formatos de supermercados en el país.

El notable aumento en marzo se atribuye a la anticipación de compras para la celebración de la Semana Santa, que se lleva a cabo a principios de abril, así como al efecto calendario de febrero, que tiene menos días. Además, la inyección de recursos en la economía, como los pagos del programa Bolsa Familia a 18,73 millones de hogares, que totalizaron R$ 12,77 mil millones, ha contribuido a este crecimiento. También se destacó que el segundo lote de pagos del PIS/PASEP inyectó aproximadamente R$ 2,5 mil millones en la economía, lo que ha ayudado a impulsar el consumo.

En términos de precios, el indicador Abrasmercado, que mide la variación de precios de 35 productos de consumo masivo, reportó un aumento del 2,20% en marzo. Comparado con los meses anteriores, donde se registraron variaciones de +0,47% en febrero y -0,16% en enero, este aumento es significativo. El costo promedio de la cesta de compras pasó de R$ 802,88 a R$ 820,54 en marzo, lo que refleja un aumento en los precios de productos básicos como el feijão, que subió un 15,40%, y el leche larga vida, que aumentó un 11,74%.

Las variaciones de precios en productos básicos han mostrado una tendencia mixta. Mientras que algunos productos como el tomate (+20,31%) y la cebolla (+17,25%) han visto incrementos significativos, otros como el azúcar refinado (-2,98%) y el café (-1,28%) han experimentado caídas. Esta dinámica de precios puede ser un indicador de la presión inflacionaria que enfrenta el país, lo que podría tener implicaciones en el poder adquisitivo de los consumidores y, por ende, en el consumo futuro.

Mirando hacia el futuro, se anticipa que el consumo podría seguir en aumento en el segundo trimestre, impulsado por la anticipación del 13º salario para jubilados y pensionistas del INSS, que se comenzará a pagar a partir del 24 de abril, con un total estimado de R$ 78,2 mil millones. Además, se espera el primer lote de restituciones del Impuesto de Renta de 2026, que podría sumar alrededor de R$ 16 mil millones para 9 millones de contribuyentes a finales de mayo. Sin embargo, la Abras advierte sobre posibles aumentos en los precios de ciertos alimentos, especialmente aquellos más vulnerables a los costos de transporte y condiciones climáticas, lo que podría afectar la inflación y el consumo en el corto plazo.