La producción mundial de ración animal alcanzó los 1,44 mil millones de toneladas en 2025, marcando un incremento del 2,9% en comparación con el año anterior. Este crecimiento fue impulsado principalmente por la región de África, que reportó un aumento promedio del 11,5%. En contraste, América del Norte fue la única región que experimentó una caída, con una disminución del 0,7%. Estos datos provienen de un informe de Alltech, que analizó 38.837 fábricas en 142 países, evidenciando un panorama diverso en el sector de la ración animal.

El informe también señala que los productores enfrentan una serie de desafíos, incluyendo la volatilidad de los mercados de insumos, problemas en la cadena de suministro, inestabilidades climáticas y un creciente enfoque en la sostenibilidad. La presión económica y las regulaciones estrictas han complicado aún más la situación, lo que ha llevado a que los brotes de enfermedades animales se conviertan en problemas endémicos. Por ejemplo, la gripe aviar y la peste porcina africana siguen afectando a la producción en diversas regiones del mundo.

En términos de segmentos, la acuicultura fue la que más creció, con un aumento global del 4,7%. En América Latina, este sector creció un 11,4%, con Brasil destacándose por su producción de tilapia. Otros países como Ecuador y Chile también contribuyeron significativamente a este crecimiento, impulsando la demanda de ración para acuicultura. La producción de ración para aves de corral sigue siendo la más alta a nivel mundial, con 400 millones de toneladas consumidas en 2025, seguida por la producción para cerdos, que alcanzó los 381 millones de toneladas.

La industria brasileña de ración animal ha mostrado una expansión notable, respaldada por un fuerte impulso en las exportaciones y una demanda interna robusta por proteínas. Sin embargo, los costos de producción se han convertido en una preocupación central, con un 29% de los encuestados en el estudio de Alltech señalando que los aumentos en los precios de materias primas, mano de obra y energía son sus principales preocupaciones. La inflación y las políticas regulatorias también están afectando el retorno de los productores, lo que podría tener implicaciones en la oferta y los precios de los productos alimenticios en el futuro.

De cara al futuro, se anticipa que la acuicultura mantendrá su crecimiento en América Latina, aunque a un ritmo más lento. Los sectores de avicultura y mascotas se muestran optimistas, mientras que la demanda en el sector de bovinos podría disminuir. La próxima feria Agrotins, que se llevará a cabo del 12 al 16 de mayo, se centrará en la necesidad de una logística eficiente y la apertura de mercados, lo que refleja la creciente presión sobre la industria para adaptarse a un entorno cambiante. Este evento podría ser un indicador clave de las tendencias futuras en el sector agroalimentario de Brasil y la región.

En resumen, la producción de ración animal está en un punto de inflexión, con desafíos significativos que podrían afectar la dinámica del mercado en los próximos años. Los inversores deben estar atentos a cómo estos factores impactan la oferta y la demanda de productos agrícolas, especialmente en un contexto donde la sostenibilidad y la eficiencia son cada vez más relevantes.