Un nuevo informe encargado por Coinbase ha lanzado una alerta cautelosa pero urgente sobre la amenaza que representa la computación cuántica para el sector de las criptomonedas. Aunque actualmente las blockchains son seguras, el documento de 50 páginas, elaborado por un consejo asesor independiente que incluye a destacados criptógrafos y académicos, concluye que la posibilidad de que un 'computador cuántico tolerante a fallos' logre romper la encriptación utilizada en criptomonedas como Bitcoin y Ethereum es cada vez más plausible. Por lo tanto, la industria no puede permitirse esperar para prepararse ante esta eventualidad.

En los últimos meses, las preocupaciones sobre el riesgo cuántico han ganado terreno en el discurso público. Investigadores de Google han publicado estimaciones que sugieren que un computador cuántico suficientemente avanzado podría, en el futuro, quebrantar la criptografía de Bitcoin. Esta perspectiva ha llevado a ecosistemas importantes de criptomonedas, como la Fundación Ethereum, a proponer nuevos tipos de firmas digitales diseñadas para ser seguras frente a computadoras cuánticas, mientras que Solana y otros están experimentando con diseños de billeteras resistentes a la cuántica.

El informe enfatiza que las máquinas cuánticas actuales están lejos de ser lo suficientemente potentes como para romper la criptografía que sustenta las principales criptomonedas. Sin embargo, los autores advierten contra la complacencia. Aseguran que hay una alta confianza en que eventualmente se construirá un computador cuántico a gran escala y tolerante a fallos, aunque el cronograma es incierto. Las estimaciones varían desde 'unos pocos años hasta una década o más', lo que añade un nivel de incertidumbre que complica la planificación.

La urgencia de esta situación se refleja en las recomendaciones del Instituto Nacional de Estándares y Tecnología de EE. UU. (NIST), que sugiere la migración hacia criptografía resistente a la cuántica para 2035, un plazo que el informe considera optimista. La transición a nuevas tecnologías de encriptación podría llevar años, lo que significa que esperar hasta que la amenaza sea inminente no es una estrategia viable. Algunos activos, como las billeteras de Bitcoin que ya han revelado sus claves públicas, podrían ser más vulnerables, mientras que aquellas que aún están protegidas por funciones hash podrían estar más seguras a corto plazo.

La buena noticia es que ya existen criptografías resistentes a la cuántica (PQC) que están siendo estandarizadas por el NIST. Sin embargo, el cambio no es sencillo. Las firmas digitales post-cuánticas pueden ser de diez a cien veces más grandes que las actuales, lo que podría aumentar drásticamente los costos de datos en la blockchain y reducir el rendimiento. Un estimado en el informe sugiere que reemplazar las firmas actuales por alternativas a prueba de cuántica podría expandir el tamaño de los bloques hasta 38 veces.

Los desafíos de usabilidad también son significativos, desde la migración de millones de billeteras hasta la decisión sobre qué hacer con fondos 'perdidos' o inactivos que nunca se actualizan. En lugar de una única solución, el informe detalla múltiples estrategias de transición, incluyendo sistemas híbridos que combinan la criptografía existente con actualizaciones post-cuánticas o permiten un cambio gradual cuando sea necesario. Por ahora, los autores recomiendan enfoques flexibles que eviten sacrificar la seguridad o el rendimiento actuales mientras se habilita una rápida actualización en el futuro. La conclusión es clara: el momento de comenzar a prepararse es ahora.