En abril de 2026, el transporte público en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) ha experimentado una caída significativa, con un descenso del 18% en los kilómetros recorridos por colectivos en días hábiles en comparación con el mismo mes del año anterior. Además, el número de pasajeros transportados ha disminuido en un 21%, pasando de 9,2 millones en abril de 2025 a 7,2 millones en el mismo mes de 2026. Esta tendencia se ha acentuado desde marzo, lo que indica un deterioro en la actividad del transporte y un aumento en la insatisfacción de los usuarios debido a las largas colas y la reducción de la frecuencia de los servicios.

El informe de la Asociación Argentina de Empresarios del Transporte Automotor revela que esta caída en la demanda no solo se debe a la reducción de la actividad económica en sectores como la industria y el comercio, sino también a los aumentos de tarifas que han superado la inflación acumulada. Desde principios de año, las tarifas han aumentado en un 5,4%, y se prevé que continúen subiendo, lo que afecta directamente el poder adquisitivo de los trabajadores que dependen del transporte público. Este contexto ha llevado a una situación crítica, donde los atrasos en el pago de subsidios y salarios han generado paros parciales y un deterioro en las condiciones del viaje.

El ministro de Economía, Luis Caputo, ha anticipado que los próximos 18 meses serán los mejores que Argentina haya visto en décadas, gracias a un esperado ingreso de entre 80 y 90 mil millones de dólares por exportaciones, especialmente del agro, energía y minería. Sin embargo, este crecimiento proyectado podría no traducirse en una mejora inmediata para el sector del transporte, que enfrenta una crisis estructural. La dependencia de actividades de bajo impacto en la generación de empleo en áreas metropolitanas plantea un desafío adicional, ya que la falta de empleo estable puede agravar la situación del transporte.

La crisis del transporte en el AMBA se convierte en un punto crítico para el gobierno, especialmente con las elecciones en el horizonte. La tasa de desempleo en el Conurbano bonaerense alcanzó el 9,5% en el último trimestre de 2025, lo que refleja un aumento en la vulnerabilidad social. La falta de empleo y el aumento de la pobreza han creado un caldo de cultivo para la insatisfacción social, lo que podría tener repercusiones en el apoyo al gobierno actual. La situación del transporte, que afecta directamente la calidad de vida de los ciudadanos, se convierte en un talón de Aquiles para la administración de Milei.

A medida que se avanza hacia las elecciones de 2027, será crucial monitorear la evolución de la crisis del transporte y su impacto en la economía. La próxima actualización de tarifas en mayo y la respuesta del gobierno a los reclamos del sector del transporte serán factores determinantes. Además, la capacidad del gobierno para gestionar la llegada de dólares por exportaciones y su efecto en la economía local influirán en la percepción pública y en el clima político. La intersección entre el transporte, el empleo y la economía será un tema central en los próximos meses, y su desarrollo podría marcar el rumbo de la política argentina en el corto plazo.