Un consorcio de 12 bancos europeos liderado por Qivalis ha decidido asociarse con Fireblocks para desarrollar una stablecoin euro regulada bajo el marco de MiCA, con el objetivo de lanzarla en la segunda mitad de 2026. Este proyecto busca ofrecer una alternativa a las stablecoins denominadas en dólares, que actualmente dominan el mercado global, representando aproximadamente el 99% de la capitalización de mercado de stablecoins, que asciende a unos 320 mil millones de dólares. La stablecoin de Qivalis estará respaldada 1:1 por euros y se estructurará como una institución de dinero electrónico bajo la supervisión del banco central de los Países Bajos, De Nederlandsche Bank.

La creciente preocupación por la dependencia de las stablecoins en dólares ha llevado a los bancos europeos y a los responsables de políticas a buscar alternativas que faciliten los pagos digitales y la liquidación en euros. El consorcio, que incluye grandes entidades como BBVA, BNP Paribas, ING y UniCredit, tiene como objetivo crear un instrumento de liquidación nativo en euros que no dependa de alternativas basadas en dólares o de tokens euro más pequeños que carecen de un respaldo bancario sólido. Fireblocks proporcionará la tecnología necesaria para la tokenización, la infraestructura de billeteras y herramientas para garantizar el cumplimiento normativo, como la verificación de identidad y el control de sanciones.

El contexto actual muestra que los bancos y las corporaciones europeas están acelerando sus iniciativas en torno a las stablecoins en euros, en respuesta a advertencias de entidades como el Banco de Pagos Internacionales (BIS) sobre los riesgos asociados a las stablecoins en dólares. Recientemente, el gerente general del BIS, Pablo Hernández de Cos, reiteró la necesidad de una mayor coordinación global en la regulación de stablecoins para abordar los riesgos transfronterizos y evitar vacíos en la supervisión. Este enfoque se ve respaldado por la posición del Banco de Francia, que ha instado a la Unión Europea a limitar el uso de stablecoins no denominadas en euros en los pagos cotidianos.

Para los inversores, el desarrollo de esta stablecoin euro podría tener implicaciones significativas. La creación de un activo digital regulado en euros podría facilitar un entorno más seguro y confiable para las transacciones digitales en Europa, lo que podría atraer a más instituciones y empresas a participar en el ecosistema de criptomonedas. Además, esto podría reducir la presión sobre las stablecoins en dólares y ofrecer una alternativa más estable para las transacciones en la región. Sin embargo, la implementación de este proyecto dependerá de la aprobación del banco central holandés, lo que añade un nivel de incertidumbre sobre su viabilidad y el cronograma de lanzamiento.

A medida que nos acercamos a la fecha de lanzamiento prevista para la segunda mitad de 2026, será fundamental observar cómo evoluciona la regulación en torno a las criptomonedas en Europa y cómo los bancos se adaptan a este nuevo entorno. La competencia entre las stablecoins euro y las dominadas por el dólar también será un aspecto clave a seguir, ya que podría influir en la dinámica del mercado de criptomonedas a nivel global. Los inversores deben estar atentos a los desarrollos regulatorios y a las decisiones de los bancos centrales que podrían afectar la adopción y el uso de estas nuevas monedas digitales en el futuro cercano.