Las acciones de Mirgor han sufrido una caída dramática del 37% desde diciembre, pasando de $27.000 a $17.000. Este desplome se produce en un contexto de creciente preocupación por la situación financiera de la compañía, que enfrenta un pasivo comercial de u$s650 millones en moneda extranjera. La situación se agrava con las críticas del Banco Mundial al régimen de promoción industrial de Tierra del Fuego, que ha sido fundamental para la operación de Mirgor durante décadas.

El informe del Banco Mundial, titulado "Panorama económico de América Latina y el Caribe: revisitando la política industrial", califica al modelo fueguino como un fracaso que ha limitado el desarrollo tecnológico genuino en la región. Este esquema de exenciones impositivas le cuesta al Estado argentino más de u$s1.000 millones anuales, una cifra que supera el valor de mercado actual de Mirgor. Los analistas destacan que la dependencia de la empresa de estos beneficios fiscales ha debilitado su productividad real, lo que se ha traducido en una pérdida de confianza por parte de los inversores.

La situación financiera de Mirgor es alarmante, ya que su patrimonio neto se estima en apenas u$s350 millones, lo que plantea un riesgo significativo ante su pasivo en dólares. La posibilidad de un salto cambiario podría tener consecuencias devastadoras para la empresa. Aunque parte de su deuda está respaldada por un stock de mercadería, los analistas advierten que el impacto inicial de una devaluación sería fuerte y podría llevar a una crisis financiera en cuestión de horas. Este escenario ha llevado a muchos inversores a huir de las acciones de la compañía, lo que ha contribuido a la caída de su cotización.

El directorio de Mirgor está trabajando contrarreloj para implementar un plan que retenga a los accionistas, que incluye diversificación hacia ventas minoristas y la construcción de un puerto logístico en Río Grande. Sin embargo, muchos de estos proyectos aún carecen de avances concretos, lo que genera escepticismo en el mercado sobre la capacidad de la empresa para sobrevivir sin el respaldo estatal. Los analistas señalan que la clave para la recuperación de Mirgor radica en demostrar que puede competir en un entorno menos protegido y con márgenes sostenibles.

A medida que la situación se desarrolla, los inversores estarán atentos a la próxima publicación de balances de la compañía, que será crucial para determinar si la hemorragia bursátil continúa o si Mirgor puede recuperar algo de credibilidad. La incertidumbre sobre el futuro del régimen de Tierra del Fuego y la capacidad de la empresa para adaptarse a un entorno más competitivo son factores que influirán en la dirección del mercado en el corto plazo.