Máximo Pacheco se despidió de su cargo como presidente del directorio de Codelco en una junta ordinaria de accionistas, donde defendió su gestión y rechazó las críticas del biministro de Economía y Minería, Daniel Mas. En su discurso de 45 minutos, Pacheco enfatizó que Codelco no está en crisis, afirmando que los datos respaldan que la empresa sigue siendo un activo estratégico para Chile. Esta declaración se produce en un contexto donde el gobierno ha expresado preocupaciones sobre la seguridad y la producción de la empresa estatal, lo que ha generado un debate sobre su futuro y su rol en la economía chilena.

Pacheco recordó que la producción de Codelco ha enfrentado desafíos estructurales, como la antigüedad de los yacimientos y el aumento de costos. Según sus palabras, la caída de las leyes de mineral y el incremento de los costos de producción han sido factores determinantes en la disminución de la producción. En 1990, la producción era de 1,3 toneladas de cobre por cada 100 toneladas de mineral extraído, mientras que se proyecta que esta cifra caerá a 0,62 en 2025. Esta tendencia ha llevado a la empresa a un punto crítico, donde la inversión en infraestructura y tecnología se vuelve esencial para mantener su competitividad.

El ex presidente de Codelco también abordó el tema de la deuda de la empresa, que ha aumentado significativamente, pasando de 17.242 millones de dólares en 2021 a 24.658 millones en 2025. Esta deuda se ha acumulado en un contexto donde Codelco ha invertido 17.725 millones de dólares para extender la vida útil de sus yacimientos, lo que contrasta con la práctica de las empresas privadas que reinvierten entre el 20% y el 40% de sus utilidades. Pacheco argumentó que la falta de reinversión de utilidades en Codelco ha sido un factor que ha contribuido a la crisis actual.

Las implicancias de estas declaraciones son significativas para los inversores y el mercado en general. La percepción de que Codelco no está en crisis podría influir en la confianza de los inversores en el sector minero chileno, especialmente en un momento en que el cobre y el litio son considerados minerales críticos en la geopolítica global. La estabilidad de Codelco es crucial no solo para la economía chilena, sino también para los mercados que dependen de estos recursos, incluyendo a Argentina, que tiene vínculos comerciales significativos con Chile.

A futuro, será importante monitorear cómo la nueva administración de Codelco abordará los desafíos planteados por Pacheco. La próxima reunión de accionistas y las decisiones estratégicas que se tomen en los próximos meses serán fundamentales para determinar el rumbo de la empresa. Además, el contexto geopolítico y la demanda global de cobre y litio seguirán siendo factores determinantes en la salud financiera de Codelco y su impacto en la economía regional.