La empresa argentina Dosbio ha anunciado una inversión de US$200 millones para el desarrollo del proyecto ‘Ñande Zukufunt’ en Crespo, Entre Ríos. Este ambicioso plan incluye la instalación de dos plantas de biogás que transformarán residuos avícolas y porcinos en BioGNL, un combustible que puede reemplazar el diésel en el transporte pesado. La iniciativa no solo busca generar energía renovable, sino también crear un modelo sostenible que aproveche los desechos como materia prima valiosa.

El proyecto cuenta con el respaldo del gobierno alemán a través de Euler Hermes, lo que subraya el interés internacional en el sector de energías renovables en Argentina. Dieter Lamlé, embajador alemán en el país, destacó la importancia de este tipo de iniciativas, especialmente en el contexto del próximo acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur, que podría facilitar un marco legal más favorable para inversiones extranjeras en el sector. Este respaldo no solo proporciona financiamiento, sino que también abre puertas a la tecnología y know-how alemán, cruciales para el éxito del proyecto.

Desde el punto de vista financiero, Dörthe Arend, representante de Euler Hermes, explicó que el esquema de financiamiento incluye la aseguración y financiación para la importación de maquinaria y servicios necesarios para el proyecto. La firma Dosbio ha logrado asegurar un financiamiento inicial de 190 millones de euros del gobierno alemán, lo que representa un avance significativo en la materialización del proyecto. La empresa planea finalizar los estudios técnicos de preinversión hacia finales de este año, lo que permitirá avanzar hacia la implementación del RIGI (Registro de Inversiones de Grandes Importaciones).

El BioGNL producido en estas plantas no solo tiene el potencial de reducir costos para las industrias que dependen de combustibles fósiles, sino que también podría transformar la matriz energética de la región. Juan Khouri, gerente de Dosbio, enfatizó que el modelo de negocio no se limita a la generación de energía, sino que también busca establecer un circuito de abastecimiento eficiente, con el interés de empresas como Gas y Petróleo del Neuquén y Gasener, que ya han firmado cartas de intención para la compra del producto.

La infraestructura proyectada para las plantas en Crespo y Villaguay se espera que esté operativa para el año 2030, con la planta piloto municipal en funcionamiento a finales de mayo. Este desarrollo no solo aborda problemas ambientales relacionados con los residuos de la industria frigorífica, sino que también posiciona a Entre Ríos como un referente en innovación en el sector de energías renovables. Con la integración de tecnología alemana y el compromiso de los productores locales, el proyecto se perfila como un eje clave en la transición energética de Argentina, optimizando costos logísticos y operativos en la cadena agroindustrial.