- Cornide denuncia el cierre de 22 mil fábricas en Argentina, agravando la crisis económica.
- La estabilidad económica debe ser vista como consecuencia del desarrollo, no como un requisito previo.
- La desaceleración de la inflación no es suficiente sin un aumento en la producción y el empleo.
- El ajuste fiscal actual está generando un aumento del desempleo y un deterioro de las condiciones de vida.
- Cornide critica la apertura a importaciones que perjudica a la industria local, mientras otros países refuerzan sus protecciones.
- Advierte que cualquier reducción impositiva debe ser parte de una estrategia más amplia de inversión y crecimiento.
Osvaldo Cornide, presidente honorario de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), ha expresado su preocupación por la situación económica actual de Argentina, destacando que el cierre de 22 mil fábricas es un síntoma alarmante de la crisis productiva. Durante una reciente entrevista, Cornide cuestionó la lógica del ajuste económico como un paso previo al crecimiento, argumentando que la estabilidad debe ser vista como una consecuencia del desarrollo y no como un requisito previo. Esta perspectiva se presenta en un contexto donde la combinación de ajuste fiscal, caída de la actividad económica y apertura a las importaciones está exacerbando la crisis social y productiva en el país.
Cornide enfatizó que la desaceleración de la inflación no es suficiente si no se acompaña de un aumento en la producción, el empleo y la inversión. En su opinión, una economía que logra expandir la oferta de bienes y servicios y mejorar su productividad es la única que puede sostener niveles de precios más estables. Sin embargo, la situación actual se caracteriza por un ajuste severo que afecta a diversos sectores, lo que resulta en un aumento del desempleo y un deterioro de las condiciones de vida. Este cuadro crítico se agrava por el hecho de que no se está generando un entorno propicio para la creación de nuevos empleos.
El empresario también hizo una comparación con períodos anteriores de reorganización económica, donde la transferencia de empleo del sector público al privado se realizaba en un contexto donde existían ramas productivas capaces de absorber mano de obra. En contraste, hoy se cierran empresas y no se vislumbra un entramado productivo que pueda contener la pérdida de empleo. Cornide subrayó que la falta de un horizonte productivo claro es una de las principales preocupaciones, ya que la economía argentina atraviesa una "estación gravísima" marcada por el deterioro de las condiciones de vida.
Además, Cornide cuestionó la viabilidad de alcanzar una "inflación cero" sin modificar la estructura económica. Recordó que experiencias anteriores fracasaron al no abordar las causas profundas del estancamiento argentino. En este sentido, argumentó que el problema no se limita a variables monetarias, sino que se relaciona con la debilidad del sistema productivo y la falta de políticas de desarrollo efectivas. Mientras otros países refuerzan sus mecanismos de protección, Argentina parece abrirse a la importación masiva de productos extranjeros, lo que pone en riesgo la supervivencia de las fábricas locales.
Finalmente, el presidente honorario de CAME abordó la presión tributaria sobre el sector pyme, reconociendo que la reducción de impuestos es una demanda generalizada entre empresarios y comerciantes. Sin embargo, advirtió que cualquier reducción debe ser parte de una estrategia más amplia de inversión y crecimiento, ya que una baja impositiva aislada podría resultar en una caída de la recaudación fiscal. Cornide concluyó su análisis haciendo un llamado a la unidad entre los diferentes sectores de la sociedad para enfrentar la crisis actual, destacando que Argentina cuenta con recursos humanos y naturales suficientes, pero carece de una estrategia común que permita convertir ese potencial en desarrollo concreto.
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