Los inversores de alto patrimonio en Estados Unidos están ajustando sus estrategias fiscales a medida que se acercan cambios significativos en la legislación tributaria para 2026. Tras la aprobación de la Ley One Big Beautiful Bill, que hizo permanentes muchos recortes fiscales, los asesores fiscales ahora se enfocan en minimizar las ganancias de capital y optimizar la depreciación de activos. Este enfoque es crucial dado que el índice S&P 500 ha aumentado más del 75% desde principios de 2023, lo que ha llevado a muchos inversores a acumular ganancias significativas.

Una de las estrategias más destacadas es la recolección de pérdidas fiscales de largo y corto plazo. Esta técnica permite a los inversores vender activos que han perdido valor para compensar las ganancias realizadas en otros activos. A diferencia de la recolección de pérdidas tradicional, que se centra en la venta de activos perdedores, la estrategia de largo y corto implica tomar posiciones cortas en activos que se espera que disminuyan, mientras se mantienen posiciones largas en activos que se prevé que aumenten. Esta táctica se vuelve especialmente útil en un mercado volátil, donde hay más oportunidades para cosechar pérdidas.

Además, la reciente legislación ha renovado la depreciación adicional, permitiendo a las empresas deducir el costo total de activos calificados en el primer año de uso. Esto ha llevado a muchos propietarios de negocios a invertir en activos como jets privados, aprovechando la deducción inmediata. En el sector inmobiliario, los desarrolladores están evaluando qué partes de sus propiedades pueden depreciarse más rápidamente, lo que les permite recuperar costos de manera más eficiente. Por ejemplo, un estacionamiento puede depreciarse en 15 años, mientras que un edificio comercial puede tardar 39 años.

Sin embargo, los cambios fiscales también han traído desventajas, como la reducción de los beneficios fiscales para las donaciones caritativas. A partir de este año, los donantes que detallan sus deducciones solo podrán deducir contribuciones caritativas que superen el 0.5% de su ingreso bruto ajustado. Esto ha llevado a muchos a acelerar sus donaciones antes de que se implementen estas nuevas reglas, y se espera que continúen agrupando sus donaciones para maximizar los beneficios fiscales.

Mirando hacia el futuro, los inversores deben estar atentos a la evolución de las zonas de oportunidad, que permiten diferir las ganancias de capital al reinvertir en comunidades de bajos ingresos. Aunque las zonas de oportunidad creadas durante la administración Trump aún están disponibles, las nuevas reglas que entrarán en vigor en 2027 ofrecerán beneficios adicionales, especialmente para inversiones en áreas rurales. Los inversores deben considerar el momento de sus transacciones para aprovechar estas oportunidades, lo que podría influir en sus decisiones de inversión en la segunda mitad del año.