El gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, presentó un documento al canciller Pablo Quirno en defensa de la producción de biodiésel argentino, buscando sustentar ante la Unión Europea (UE) la revisión del estatus de este biocombustible. Actualmente, la normativa europea limita las exportaciones de biodiésel desde el Mercosur, lo que representa un riesgo significativo para la economía argentina. La Comisión Europea, a comienzos de febrero, emitió un informe técnico que revisa la evidencia científica sobre los cultivos destinados a biocombustibles, lo que ha generado preocupación en el sector agroexportador argentino.

La normativa de la UE sobre el “alto riesgo ILUC” (cambio indirecto del uso del suelo) se considera excesiva y amenaza toda la cadena de valor de la soja en Argentina. Al estigmatizar la soja como materia prima de alto riesgo, esta regulación podría sentar un precedente que afectaría no solo al biodiésel, sino también a otros productos argentinos como harina, aceite y poroto. De prosperar esta normativa, se estima que las exportaciones de biodiésel de soja desde Argentina, Brasil y Estados Unidos quedarían fuera del mercado europeo, lo que podría representar un daño comercial de hasta 350 millones de dólares anuales para Argentina.

El ministro de Desarrollo Productivo de Santa Fe, Gustavo Puccini, quien también participó en la reunión, destacó que el dossier entregado al canciller incluye datos científicos y económicos que refutan la posición de la UE. Este documento será incorporado a la exposición que realizará la Cancillería en Bruselas la próxima semana, donde se buscará argumentar en favor de la producción y exportación de biodiésel argentino. La defensa del biocombustible se plantea como una estrategia clave para proteger el principal complejo agroexportador de la Región Centro, que incluye a Santa Fe, Córdoba y Entre Ríos.

Además, se ha enfatizado la necesidad de avanzar en una nueva Ley de Biocombustibles que eleve los cortes obligatorios y otorgue previsibilidad al sector. Con el encarecimiento del petróleo, los biocombustibles se vuelven más competitivos, lo que podría beneficiar a la industria local si se logra mejorar el marco regulatorio. En este sentido, el gobierno provincial busca fortalecer el mercado interno y asegurar la viabilidad de la industria del biodiésel en el país.

A futuro, será crucial monitorear los resultados de la reunión en Bruselas y la respuesta de la UE a los argumentos presentados por Argentina. La situación se torna más relevante en un contexto donde el mercado europeo representa una de las pocas oportunidades de exportación para el biodiésel argentino, dado que otros mercados como Estados Unidos y Perú permanecen cerrados. La evolución de esta normativa y su impacto en las exportaciones argentinas será un factor determinante para el sector agroindustrial en los próximos meses.