La marca de whisky Jack Daniel’s ha lanzado en Brasil su serie Bonded, que incluye tres nuevos rótulos, cada uno con características únicas. Esta serie se produce bajo las estrictas normas del Bottled-in-Bond Act, una legislación estadounidense que garantiza la calidad y pureza del destilado. Para llevar el sello Bonded, el whisky debe ser destilado en una única destilería por un solo maestro destilador durante una temporada específica, además de envejecer al menos cuatro años en barricas aprobadas por el gobierno. Esta normativa asegura que el producto final tenga un contenido alcohólico de 50%, lo que lo hace más potente que las versiones estándar que suelen tener entre 40% y 45% de alcohol.

La serie Bonded de Jack Daniel’s se compone de tres perfiles de grano distintos, cada uno diseñado para diferentes nichos de coctelería y consumo. El primer rótulo es una versión más robusta del clásico Old No. 7, que se caracteriza por su mayor concentración de sabores como caramelo y vainilla. Este whisky es ideal para cócteles como el Old Fashioned, ya que su estructura permite mantener su identidad incluso al diluirse con hielo. Por otro lado, el segundo rótulo utiliza 70% de centeno, lo que le otorga un perfil más especiado y herbal, ideal para cocteles que requieren un equilibrio entre dulzura y picante.

El tercer rótulo de la serie es un blended straight whiskey, compuesto por 60% de Jack Daniel’s Rye, 20% de American Malt Whiskey y 20% de Tennessee Whiskey. Este producto híbrido desafía las convenciones de la coctelería, ofreciendo un balance entre dulzura, picante y notas maltadas. La mezcla debe cumplir con las mismas regulaciones del Bottled-in-Bond, lo que garantiza su calidad. Este enfoque innovador en la producción de whisky puede atraer a un público más amplio en Brasil, un mercado que ha mostrado un creciente interés por los destilados premium.

Desde el punto de vista de los cocteles, la introducción de whiskies con un contenido alcohólico de 50% responde a una demanda por mayor estructura en las bebidas. Los bartenders, como Alison Oliveira del Caledônia Whisky & Co. en São Paulo, destacan que un mayor volumen de alcohol actúa como una "áncora" de sabor, permitiendo que los perfiles de los ingredientes se mantengan intactos incluso en cócteles con alta dilución. Esto es especialmente relevante en un mercado donde los consumidores buscan experiencias más sofisticadas y personalizadas en sus bebidas.

A medida que Jack Daniel’s Bonded se establece en el mercado brasileño, es importante monitorear cómo responde el consumidor local a estos nuevos productos. La tendencia hacia el consumo de destilados premium está en aumento, y la serie Bonded podría capitalizar esta demanda. Además, la popularidad de la coctelería artesanal en Brasil sugiere que estos rótulos podrían convertirse en favoritos en bares y restaurantes de alta gama. Las próximas semanas serán cruciales para evaluar la aceptación de estos nuevos whiskies y su impacto en el mercado de bebidas alcohólicas en Brasil.