Un reciente estudio del Consejo Empresarial Brasileño para el Desarrollo Sostenible (CEBDS) revela que las empresas en Brasil están mejorando significativamente la calidad de sus informes de sostenibilidad. En 2025, el 97% de los documentos analizados adoptaron el estándar Global Reporting Initiative (GRI), lo que indica un avance hacia una mayor transparencia en la divulgación de sus iniciativas ESG (Ambiental, Social y Gobernanza). Este cambio se ha visto impulsado por la creciente presión de inversores y regulaciones más estrictas.

La investigación evaluó 82 informes de sostenibilidad y encontró que el 75% de las empresas ahora adoptan el concepto de doble materialidad, que considera tanto los aspectos financieros como los socioambientales. Este aumento del 21% en comparación con el estudio anterior refleja un cambio de enfoque hacia la sostenibilidad, aunque también se ha observado un debilitamiento en los compromisos climáticos, donde las metas más rigurosas de neutralidad de carbono han disminuido notablemente.

A pesar de la caída en los compromisos climáticos, las políticas de derechos humanos han visto un aumento en su adopción, con un 69% de las empresas mostrando un fuerte compromiso con los principios de la ONU sobre Empresas y Derechos Humanos. Este avance en la gestión de derechos humanos podría ser un indicativo de cómo las empresas están respondiendo a la presión social y regulatoria en un entorno cada vez más consciente de la sostenibilidad.

El estudio también destaca que el 84% de los informes fueron auditados externamente, lo que aumenta la confiabilidad de la información presentada. Este enfoque más profesional en la elaboración de informes ESG no solo beneficia a las empresas en términos de reputación, sino que también puede influir en las decisiones de inversión, especialmente para aquellos inversores que buscan alinearse con prácticas sostenibles.