El Poder Ejecutivo de Perú ha promulgado la Ley N.º 32577, que establece una bonificación económica excepcional de S/ 1.130 mensuales para los veteranos de las Fuerzas Armadas. Esta medida busca reconocer y beneficiar a aquellos exmilitares que sirvieron en zonas de emergencia y participaron en operaciones contra el terrorismo durante las últimas dos décadas. La ley fue oficializada el 14 de abril de 2026 y se espera que impacte positivamente en la calidad de vida de los beneficiarios, quienes han enfrentado situaciones adversas en su servicio.

La bonificación está dirigida a los licenciados que hayan cumplido el servicio militar obligatorio entre 1980 y 2000, con un periodo de servicio de entre 12 y 24 meses. Es importante resaltar que el beneficio se otorgará a aquellos que sean reconocidos por el Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas (CCFFAA) hasta el 31 de diciembre de 2024. La ley especifica que esta bonificación no tiene carácter remunerativo ni pensionable, lo que significa que no se contabilizará como parte de un salario o pensión, y será intransferible.

El desembolso de la bonificación se realizará de manera progresiva en un periodo de cinco años, priorizando a los beneficiarios mayores de 60 años y personas con discapacidad en el primer año. En los años siguientes, se irán incorporando grupos de edad más jóvenes, hasta llegar a los que tienen entre 40 y 44 años en el quinto año. Este enfoque escalonado busca asegurar que los veteranos más vulnerables reciban el apoyo primero, lo que podría tener un impacto significativo en su bienestar.

Desde el punto de vista financiero, el costo de esta bonificación será cubierto por el presupuesto del sector Defensa, lo que implica que no se requerirán recursos adicionales del tesoro público. Esto podría ser visto como una medida fiscalmente responsable, aunque también plantea preguntas sobre la sostenibilidad a largo plazo de este tipo de programas en un contexto donde el gasto público es un tema sensible en Perú. Para los inversores, la implementación de esta ley podría influir en la percepción del riesgo país, especialmente si se considera que el gobierno está tomando medidas para apoyar a un grupo que ha enfrentado dificultades.

A futuro, es importante monitorear la implementación de esta ley y su impacto en el presupuesto del sector Defensa. Las solicitudes para acceder a la bonificación podrán presentarse hasta el 31 de julio de 2027, lo que establece un marco temporal claro para evaluar el interés y la participación de los veteranos. Además, el seguimiento del registro de beneficiarios y la efectividad del desembolso serán cruciales para garantizar que los fondos se utilicen de manera eficiente y que los veteranos reciban el apoyo que necesitan. Este contexto podría influir en la estabilidad política y económica del país, lo que es relevante para los inversores que buscan oportunidades en la región.