Este martes 14 de abril, el dólar oficial experimentó un repunte de $10, alcanzando un valor de $1.385 en el mercado minorista, aunque aún se encuentra por debajo del cierre de la semana pasada. Por su parte, el dólar blue se cotizó a $1.410, casi igualando al dólar MEP, que operó en torno a los $1.470. Este movimiento en el tipo de cambio se da en un contexto de creciente preocupación por la inflación, que se aceleró en marzo, alcanzando un 3,4%, la cifra más alta en un año, según datos del INDEC.

La inflación de marzo representa un aumento de 0,5 puntos porcentuales respecto a febrero, impulsada principalmente por un incremento del 5,1% en los precios regulados, que incluye tarifas de servicios públicos, transporte y educación. Este aumento ha llevado a la administración del presidente Javier Milei a reconocer que el dato es "malo", aunque se sostiene que el recalentamiento de la inflación es transitorio. A pesar de esta afirmación, la situación genera un clima de incertidumbre en el mercado, donde los inversores están atentos a la evolución de los precios y su impacto en el poder adquisitivo de los consumidores.

En el ámbito internacional, las negociaciones entre Estados Unidos e Irán continúan siendo un tema candente, afectando el riesgo país de Argentina, que ha mostrado un repliegue en las últimas jornadas. Sin embargo, las acciones argentinas en Wall Street han operado en su mayoría en rojo, con caídas de hasta 4,5%. A pesar de esto, los bonos en dólares han mostrado un leve repunte, con el Global 2041 liderando las subas, lo que sugiere un interés renovado en la deuda soberana argentina, a pesar de los desafíos económicos internos.

El costo de los combustibles también ha aumentado significativamente, acumulando un incremento superior al 23% desde el inicio del conflicto en Medio Oriente. En la Ciudad de Buenos Aires, el litro de nafta súper ya supera los $2.000 en estaciones de servicio de marcas reconocidas, lo que repercute directamente en el costo de vida y en la estructura de precios de la economía. Este aumento en los precios de los combustibles podría tener un efecto dominó en otros sectores, aumentando la presión inflacionaria en un contexto ya complicado.

Mirando hacia el futuro, los inversores deben estar atentos a la evolución de la inflación y su posible desaceleración, así como a los movimientos del BCRA en relación a la política cambiaria. La próxima licitación de bonos del tesoro en dólares, que busca colocar u$s250 millones, será un evento clave a seguir, especialmente dado el precio máximo fijado por debajo del valor en el mercado secundario. Además, el viaje del ministro de Economía, Luis Caputo, a Washington podría traer novedades sobre la política económica y la relación con organismos internacionales, lo que podría influir en la percepción del riesgo país y en la confianza de los inversores.