El juez Fabián Lorenzini ha autorizado a Algodonera Avellaneda a reactivar sus plantas desmotadoras en Chaco y Santiago del Estero, lo que representa un paso significativo en su proceso de concurso preventivo. Este acuerdo con Nueva Vicentin Argentina implica un desembolso inicial de 300.000 dólares para reactivar la operación de las plantas, que se espera que procesen un total de 60.000 toneladas de algodón anualmente. La decisión judicial, firmada el 1 de abril, busca proporcionar a la empresa una vía de supervivencia operativa en un momento crítico para su futuro.

La autorización judicial permite a Algodonera Avellaneda continuar con su actividad industrial, aunque bajo un esquema de control judicial y seguimiento por parte de la sindicatura. Este acuerdo es crucial, ya que la empresa actualmente carece de capital de trabajo y de la capacidad para financiar la adquisición de materias primas. Sin este apoyo, la compañía podría haber enfrentado una paralización total de su actividad, lo que habría tenido un impacto negativo en los más de 300 empleados que dependen de ella.

El acuerdo establece que Algodonera Avellaneda procesará 30.000 toneladas de algodón en cada una de sus dos plantas, con un mínimo mensual garantizado de 4.000 toneladas. Además, los fondos iniciales se destinarán a la puesta a punto de las instalaciones y al pago de salarios adeudados, lo que es esencial para mantener la operación durante la campaña algodonera 2026. Este tipo de reactivación es fundamental en un sector que ha enfrentado desafíos significativos debido a la crisis económica que afecta a Argentina.

Desde una perspectiva más amplia, la reactivación de Algodonera Avellaneda puede ser vista como un indicativo de la situación del sector agroindustrial en Argentina, que ha estado lidiando con problemas de financiamiento y una caída en la producción. La capacidad de la empresa para volver a operar no solo es vital para sus empleados, sino también para la economía local y regional, que depende en gran medida de la producción de algodón y otros cultivos. La situación de Algodonera Avellaneda puede servir como un barómetro para evaluar la salud del sector agroindustrial en el país.

A futuro, será importante monitorear cómo se desarrollan las operaciones bajo este nuevo acuerdo y qué informes presenta la sindicatura sobre la evolución económica del esquema. El primer reporte está programado para presentarse el 28 de abril, y se espera que incluya detalles sobre costos fijos, variables y el mantenimiento de los activos industriales. Esta información será clave para entender si la reactivación puede sostenerse en el tiempo y si Algodonera Avellaneda puede finalmente salir de su situación de concurso preventivo con éxito.