La Asociación Americana de Banqueros (ABA) ha expresado su preocupación respecto a un informe de la Casa Blanca que minimiza el impacto de la prohibición de rendimientos en stablecoins sobre los bancos. Según el informe, la prohibición podría aumentar el crédito bancario en solo 2.1 mil millones de dólares, lo que representa un incremento marginal del 0.02%. Sin embargo, la ABA argumenta que la cuestión crítica no es el efecto sobre el crédito, sino el riesgo de que los rendimientos de las stablecoins provoquen una fuga masiva de depósitos de los bancos comunitarios hacia instituciones más grandes.

Los economistas de la ABA, Sayee Srinivasan y Yikai Wang, han señalado que, aunque el total de depósitos en el sistema bancario podría mantenerse estable, es probable que los fondos se desplacen de los bancos más pequeños hacia los grandes, lo que incrementaría los costos de financiamiento para los bancos comunitarios y reduciría su capacidad de prestar a nivel local. Este fenómeno podría ser especialmente perjudicial para aquellos bancos que no cuentan con la flexibilidad suficiente en sus balances para absorber tales salidas sin recurrir a préstamos mayoristas más costosos.

La preocupación de la ABA se alinea con un documento del Tesoro de EE. UU. que estima que la adopción generalizada de stablecoins podría resultar en una fuga de depósitos de hasta 6.6 billones de dólares del sistema bancario estadounidense. A pesar de estas inquietudes, los investigadores económicos de la ABA reconocen que tanto hogares como empresas estarían incentivados a mover sus fondos fuera de los bancos en busca de rendimientos más altos que los ofrecidos por las stablecoins.

En el contexto actual, donde la competencia entre bancos y el sector de criptomonedas se intensifica, el CEO de Coinbase, Brian Armstrong, ha criticado a los bancos por ofrecer tasas de interés cercanas a cero en los depósitos durante décadas. Argumenta que los rendimientos de las stablecoins obligarían a los bancos a competir en un terreno más equitativo, lo que podría beneficiar a los consumidores a largo plazo. La ABA representa a algunos de los nombres más grandes de la industria bancaria, como JPMorgan Chase, Goldman Sachs y Citigroup, lo que resalta la seriedad de sus preocupaciones.

A medida que la regulación de las criptomonedas avanza, se espera que los miembros de las industrias de criptomonedas y banca se reúnan para negociar disposiciones en un proyecto de ley del Senado que definirá cómo se supervisa el sector. Un punto clave en estas negociaciones será el lenguaje relacionado con la prohibición de los pagos de rendimiento en stablecoins. Con una posible votación en el Senado programada para este mes, los resultados de estas discusiones podrían tener un impacto significativo en la dinámica del mercado de criptomonedas y en la estabilidad del sistema bancario en EE. UU. y potencialmente en otros mercados, incluyendo Argentina.