Las empresas españolas han recibido hasta la fecha un total de 5.550 millones de euros como parte de un plan de apoyo diseñado para mitigar los efectos de los aranceles impuestos por Estados Unidos. Este monto representa casi la mitad de los 11.730 millones de euros que el Gobierno español había destinado para ayudar a las empresas afectadas por la guerra comercial iniciada por Trump. Sin embargo, a pesar de la magnitud del apoyo financiero, la utilización de los avales del Instituto de Crédito Oficial (ICO), que ascienden a 5.000 millones de euros, ha sido sorprendentemente baja, con solo 173 millones de euros solicitados hasta ahora, lo que equivale a un 3,4% del total disponible.

El ministro de Economía, Carlos Cuerpo, ha comparecido en el Congreso para hacer un balance de la situación un año después del inicio de esta guerra comercial. Durante su intervención, Cuerpo destacó que el 73% de las operaciones realizadas con este apoyo han sido llevadas a cabo por pequeñas y medianas empresas (pymes), siendo el sector de la automoción el más beneficiado, dado que es uno de los más golpeados por las tarifas arancelarias. Este contexto resalta la necesidad de que las empresas diversifiquen sus mercados para reducir la dependencia de Estados Unidos, un mensaje que el ministro enfatizó en su discurso.

El Plan de Respuesta y Relanzamiento Comercial, que incluye varios instrumentos de apoyo, ha tenido una buena acogida en general. Sin embargo, la baja demanda de los avales del ICO y de la línea ICO Crecimiento, que cuenta con 750 millones de euros más un tramo no reembolsable de 180 millones de euros provenientes de los fondos europeos Next Generation, plantea interrogantes sobre la efectividad de estas medidas. Desde su lanzamiento en febrero de 2026, solo se han adjudicado 73,4 millones de euros de esta línea, lo que representa un 7,8% del total disponible.

A pesar de la baja utilización de ciertos instrumentos, otros han sido más efectivos. Por ejemplo, se han movilizado 1.578 millones de euros en seguros de crédito a través de Cesce, beneficiando a 52 cuentas, y hay otras 14 solicitudes en estudio por un monto adicional de 800 millones de euros. Además, se han otorgado 1.500 millones de euros a través de los fondos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, lo que indica que las empresas están buscando alternativas para adaptarse a la nueva realidad comercial.

La entrada en vigor del acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y Mercosur, programada para el 1 de mayo, se presenta como una oportunidad significativa para las empresas españolas. Este acuerdo eliminará más del 90% de los aranceles a las exportaciones europeas, lo que podría traducirse en un ahorro de 4.000 millones de euros anuales para las empresas de la UE y 500 millones para las españolas. Este contexto es crucial para que las empresas argentinas, que forman parte de Mercosur, puedan beneficiarse de una mayor integración comercial y diversificación de mercados, lo que podría ser un alivio ante las tensiones comerciales con Estados Unidos.