En Perú, la inflación ha alcanzado niveles alarmantes, marcando en marzo el mayor índice desde 2023. La situación se agrava por el aumento de precios de productos clave como el maíz, trigo y soya, que son esenciales para la alimentación. Estos incrementos no solo son consecuencia de factores locales, sino que también están influenciados por tendencias internacionales, como el repunte en las compras chinas de soya y la disminución de la producción de trigo en otras regiones del mundo.

Desde febrero, los precios de la soya han experimentado un aumento significativo, impulsados por un aumento en la demanda de China, que ha acordado mayores compras con Estados Unidos. En paralelo, el trigo ha visto un incremento de aproximadamente 23%, pasando de US$ 229 a US$ 274 por tonelada, debido a condiciones climáticas adversas que han afectado la producción. Este contexto ha llevado a proyecciones de que los precios de estos granos seguirán en una tendencia alcista moderada durante la campaña 2025/2026, lo que podría extenderse a la campaña 2026/27, según un informe del Departamento de Estudios Económicos de Scotiabank.

La dependencia de Perú de las importaciones para cubrir su demanda de granos es notable. Aproximadamente el 90% del trigo y el 75% del maíz amarillo duro que se consume en el país proviene del exterior. Esta alta dependencia crea un riesgo significativo para la inflación, ya que cualquier aumento en los precios internacionales se traduce directamente en costos más altos para los consumidores locales. Rafael Zacnich, gerente de Estudios Económicos de ComexPerú, subraya que la producción nacional de maíz y trigo es insuficiente para satisfacer la demanda interna, lo que agrava la situación.

El impacto de estos aumentos de precios ya se está sintiendo en el mercado local, especialmente en el sector de alimentos y bebidas, que representa cerca del 24% del Índice de Precios al Consumidor (IPC) en Perú. A pesar de que los incrementos en los precios de productos como el pollo y los huevos no han sido generalizados, se espera que los efectos de la inflación se sientan en los próximos meses. Pamela Bernabé, economista senior de Macroconsult, advierte que los efectos de los aumentos de precios suelen tener un rezago en su transmisión al consumidor, lo que significa que los precios podrían seguir aumentando en el corto plazo.

Mirando hacia el futuro, el escenario de inflación en Perú podría complicarse si las tensiones internacionales persisten. Macroconsult estima que, si los precios de los granos continúan en aumento, la inflación podría superar el rango meta del 3% hacia fines de 2026. Los consumidores deben estar preparados para posibles aumentos en los precios de productos básicos, especialmente si se considera que el costo del pollo, que depende en gran medida del maíz y el trigo, ya ha comenzado a aumentar. La situación se ve agravada por el alza del petróleo, que no solo afecta el transporte, sino también los costos de insumos agrícolas como los fertilizantes.

En resumen, la inflación en Perú está siendo impulsada por el aumento de precios de granos esenciales, lo que podría tener un efecto dominó en el costo de vida de los ciudadanos. Los próximos meses serán cruciales para observar cómo se desarrollan estos precios en el mercado local y cómo se verán reflejados en el IPC. Los inversores y consumidores deben estar atentos a las proyecciones de producción y demanda de estos productos en el ámbito internacional, así como a las políticas económicas que el gobierno peruano implemente para mitigar el impacto de esta situación.