YPF ha anunciado su regreso al mercado de capitales local con una nueva emisión de Obligaciones Negociables (ON) que busca captar un mínimo de US$70 millones. Esta operación se produce en un contexto favorable para la compañía, tras un fallo de la Corte de Apelaciones de Nueva York que podría evitar que Argentina deba pagar más de US$18.000 millones al fondo Burford Capital. La licitación formal de la ON se llevará a cabo el jueves, y la respuesta de los inversores podría permitir a YPF ampliar el monto de la emisión.

El cronograma de la emisión comenzó el martes con un anuncio oficial, y el proceso de difusión se extenderá hasta el día de la licitación. La emisión cuenta con el respaldo de importantes colocadores como Santander, Galicia, y BBVA, lo que asegura una amplia llegada a inversores tanto institucionales como minoristas. Este respaldo es crucial, ya que el éxito de la colocación dependerá de la confianza de los inversores en el perfil de riesgo de YPF, especialmente después de la reciente resolución judicial que mejora su situación financiera.

Los títulos se emitirán en Hard Dollar, lo que significa que la suscripción se realizará en moneda extranjera depositada en cuentas locales. La duración de los instrumentos es de cuatro años, con una amortización del 100% del capital al vencimiento. Aunque la tasa final se determinará según el corte de la licitación, los analistas estiman un cupón cercano al 6%, lo que se considera competitivo dado el perfil de riesgo actual de la empresa. Este tipo de financiamiento es esencial para que YPF pueda continuar sus operaciones en Vaca Muerta, donde se requiere un flujo constante de inversión para mantener el ritmo de producción.

La reciente emisión de YPF se inscribe en una estrategia más amplia de la empresa para diversificar sus fuentes de financiamiento. En enero, la compañía realizó una exitosa ampliación de sus ON Clase XXXIV en mercados internacionales, logrando captar US$550 millones con un rendimiento del 8,25%. Esta estrategia ha permitido a YPF consolidar un volumen de circulante superior a los US$1.500 millones, lo que le proporciona una liquidez de referencia en el crédito corporativo argentino. Además, los fondos recaudados en esa emisión se destinaron principalmente a la infraestructura de transporte de hidrocarburos, lo que demuestra el enfoque de la empresa en optimizar su capacidad operativa.

A medida que YPF avanza con esta nueva emisión, es importante que los inversores sigan de cerca el desempeño de la compañía en el mercado local e internacional. La colocación de febrero, que recaudó US$131 millones, se estructuró para absorber el excedente de divisas en el mercado doméstico, ofreciendo una tasa cercana al 7%. Esto sugiere que YPF está en una posición sólida para manejar sus compromisos de deuda y mejorar su perfil de vencimientos. La capacidad de la empresa para atraer capital en un entorno de alta volatilidad será un indicador clave de su salud financiera en el futuro cercano.