La situación actual del mercado de combustible de aviación se ha visto gravemente afectada por el conflicto en Medio Oriente, especialmente tras el inicio de las hostilidades entre Estados Unidos, Israel e Irán. A pesar de que se espera que el estrecho de Ormuz reabra en algún momento, la recuperación de los flujos normales de combustible de aviación podría tardar meses. Willie Walsh, director general de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), ha advertido que la capacidad de refinación en el Medio Oriente, crucial para el suministro global, ha sido severamente interrumpida, lo que afecta no solo al combustible de aviación, sino a otros productos refinados también.

Desde el inicio del conflicto, los precios del combustible de aviación han experimentado un aumento drástico, con un incremento del 132.1% en comparación con el año anterior, alcanzando los 209 dólares por barril. En Asia, los precios son aún más altos, llegando a 228 dólares por barril, mientras que en América del Norte se registran los precios más bajos, aunque aún por encima de los 192 dólares por barril, lo que representa un aumento de más del 100% en comparación con el año anterior. Este aumento en los precios ha llevado a las aerolíneas a elevar las tarifas de los pasajes y, en algunos casos, a cancelar vuelos para mitigar las pérdidas.

La presión en el mercado de productos refinados ha sido notablemente más severa que en los mercados de crudo, lo que ha llevado a un aumento significativo en las primas de los precios del combustible de aviación y diésel sobre el crudo Brent. Esta situación ha generado un dolor agudo en los márgenes de las aerolíneas y en los consumidores, quienes se verán obligados a afrontar costos más altos en los pasajes aéreos y, potencialmente, en otros productos derivados del petróleo.

A medida que las refinerías se enfrentan a esta crisis, Walsh ha señalado que, aunque existe capacidad de refinación disponible, la recuperación de la producción de combustible de aviación tomará tiempo. La elevada diferencia entre el precio del crudo y el precio del combustible de aviación (conocida como crack spread) está incentivando a las refinerías a aumentar la producción de este tipo de combustible, pero el proceso no será inmediato. Esto significa que los precios elevados podrían persistir durante un período prolongado, afectando tanto a las aerolíneas como a los consumidores.

A futuro, es crucial monitorear la evolución de la situación en el Medio Oriente y la capacidad de las refinerías para adaptarse a la nueva realidad del mercado. La reanudación de los flujos de petróleo crudo a través del estrecho de Ormuz será un factor determinante en la estabilización de los precios del combustible de aviación. Sin embargo, incluso con la reactivación del tráfico en esta vía, los efectos de la interrupción en la capacidad de refinación se sentirán durante meses, lo que podría llevar a un aumento sostenido en los costos de transporte aéreo y, por ende, en los precios de los bienes y servicios relacionados.