La industria textil argentina enfrenta una crisis sin precedentes, marcada por la subfacturación de importaciones que ha llevado a la producción local a un estado crítico. Según un informe de la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA), más del 70% de las importaciones textiles que ingresaron al país han sido declaradas a precios muy por debajo de los promedios históricos, lo que plantea serias dudas sobre la viabilidad de estos valores. Esta situación se agrava en un contexto donde la producción nacional se encuentra en su recesión más profunda en una década, con un descenso del 23,9% en el índice de producción industrial textil en enero de 2026 en comparación con el año anterior.

El fenómeno de la subfacturación no solo afecta al sector textil, sino que también comienza a extenderse a otras industrias, como el acero y la fabricación de juguetes. La caída de las medidas antidumping ha facilitado esta situación, dejando a las industrias locales sin protección ante la competencia desleal de productos importados. En 2026, se espera que la mitad de las barreras comerciales venzan, y el gobierno argentino no ha mostrado intenciones de renovarlas, lo que podría profundizar aún más la crisis.