El proyecto de modificación de la Ley de Glaciares ha obtenido dictamen de mayoría en las comisiones de Recursos Naturales y Conservación del Ambiente Humano y Asuntos Constitucionales, y se prevé que sea aprobado en la Cámara de Diputados el miércoles 8 de abril a las 15 horas. Este proyecto, que ya cuenta con media sanción del Senado, busca modificar la actual ley 26.639, que protege zonas definidas como glaciares y periglaciares, consideradas reservas de agua dulce.

El dictamen fue respaldado por el bloque oficialista de La Libertad Avanza, así como por legisladores del PRO, la UCR y algunos peronistas y de partidos provinciales. Durante la reunión, el gobernador de San Juan, Marcelo Orrego, participó de manera virtual y subrayó que ningún gobernador de las provincias involucradas en la explotación de cobre y litio ha propuesto eliminar la Ley de Glaciares, enfatizando la importancia de mantener los estándares ambientales. Este apoyo político es crucial, dado que el proyecto se considera vital para desbloquear inversiones significativas en el sector minero, especialmente en el desarrollo de proyectos de cobre.

El secretario de Minería, Luis Lucero, defendió la iniciativa, argumentando que los temores sobre la escasez de agua en el país son infundados. Según Lucero, el agua dulce no es un problema crítico, sino que se trata de un recurso que debe ser mejor distribuido. Además, destacó que la reforma no infringe la Constitución Nacional, ya que respeta los derechos de las provincias sobre sus recursos naturales, un punto que ha sido objeto de debate entre los legisladores.

Por otro lado, el legislador Maximiliano Ferraro de la Coalición Cívica cuestionó la falta de claridad sobre los proyectos mineros que se ven obstaculizados por la actual ley. Ferraro solicitó detalles sobre los estudios ambientales realizados y si se han considerado rediseños de ingeniería para evitar impactos negativos en los glaciares. Este tipo de cuestionamientos pone de relieve la tensión entre el desarrollo económico y la protección ambiental, un tema que ha sido recurrente en el debate sobre la minería en Argentina.

La aprobación de este proyecto podría tener implicaciones significativas para el sector minero argentino, que ha enfrentado desafíos en la atracción de inversiones debido a la incertidumbre regulatoria. Con la mirada puesta en el 8 de abril, los inversores y analistas estarán atentos a cómo se desarrollan las negociaciones en el recinto, así como a la reacción de los grupos ambientalistas y de la oposición. La modificación de la Ley de Glaciares podría abrir la puerta a nuevos proyectos que, de otro modo, estarían paralizados, lo que podría impactar positivamente en la economía regional y nacional, especialmente en un contexto donde la demanda de minerales como el cobre y el litio está en aumento a nivel global.