A pesar de los influjos netos de $471 millones en ETFs de Bitcoin listados en EE. UU., el precio de Bitcoin (BTC) no logró sostenerse por encima de los $70,000. Este estancamiento se atribuye a la presión de venta de mineros públicos y a la incertidumbre geopolítica, especialmente tras los recientes conflictos en Irán. La situación se complica aún más con la caída en el hashrate de Bitcoin, que se redujo a 953 exahashes desde los 1,083 exahashes en febrero, lo que genera preocupación sobre la salud de la red y la capacidad de los mineros para operar de manera rentable.

Los influjos en los ETFs de Bitcoin alcanzaron su nivel más alto en más de cinco semanas, pero la tendencia de las dos semanas anteriores había mostrado un comportamiento más moderado, lo que indica una falta de convicción entre los inversores. La venta de Bitcoin por parte de mineros públicos, como MARA Holdings y Riot Platforms, ha intensificado los temores sobre la presión de venta en el mercado. MARA, por ejemplo, transfirió 250 BTC recientemente y había vendido más de 15,000 BTC en marzo, lo que ha llevado a los traders a cuestionar la sostenibilidad del precio actual de Bitcoin.

Además, el mercado de opciones de Bitcoin refleja un sentimiento cauteloso, con opciones de venta (put) que se negocian a una prima del 17% en comparación con las opciones de compra (call). Esto sugiere que los traders están buscando protección ante posibles caídas, lo que podría indicar que los grandes jugadores del mercado están anticipando una corrección. A pesar de que algunos inversores institucionales continúan acumulando Bitcoin, el temor a que los mineros deban liquidar sus reservas para cubrir deudas está pesando sobre el mercado.

La situación geopolítica también está influyendo en el mercado de criptomonedas. La reciente operación militar en Irán, que resultó en la destrucción de aeronaves y equipos, ha generado un clima de incertidumbre que afecta a los activos de riesgo, incluyendo Bitcoin. La falta de un acuerdo para reabrir el estrecho de Ormuz podría seguir afectando la confianza de los inversores, lo que complicaría aún más la recuperación del precio de Bitcoin.

Mirando hacia el futuro, es crucial observar cómo se desarrollan las dinámicas de venta entre los mineros y si los influjos en los ETFs pueden sostenerse. La próxima semana, se espera que se publiquen nuevos datos sobre el mercado laboral en EE. UU., lo que podría influir en la percepción de riesgo entre los inversores. Además, el comportamiento del precio de Bitcoin en relación con los $75,000 será un punto clave a monitorear, ya que cualquier ruptura por encima de este nivel podría indicar un cambio en el sentimiento del mercado.