Un reciente estudio de KANTAR Argentina revela que cuatro de cada diez argentinos realizaron compras en el exterior durante el último año, lo que representa un aumento del 14% en comparación con 2025. Este crecimiento se atribuye principalmente a la adopción de plataformas de comercio electrónico que ofrecen envíos internacionales, modalidad que ha crecido 10 puntos porcentuales y ahora es utilizada por el 23% de los consumidores argentinos. La satisfacción del usuario es notable, ya que el 83% de los encuestados califica su experiencia de compra como "muy buena" o "excelente", lo que se traduce en un 87% que asegura que volverá a comprar por esta vía.

El informe también destaca la situación crítica de la industria textil local, que enfrenta niveles de producción en mínimos históricos, con fábricas operando al 75% de su capacidad ociosa. En cuanto a las categorías de productos más comprados, la indumentaria lidera con un 57%, seguida por cosméticos (34%), calzado (30%) y tecnología (28%). Los consumidores argentinos están motivados por la variedad, originalidad y precios competitivos que encuentran en el mercado internacional, lo que contrasta con la insatisfacción general con los productos locales, donde solo el 44% se siente satisfecho con la oferta disponible.

La situación del mercado interno es preocupante, ya que el 37% de los consumidores no encuentra novedades en las góndolas locales con frecuencia. Julieta Dejean, de KANTAR Argentina, señala que las marcas deben innovar para mantenerse relevantes en un entorno donde los consumidores tienen acceso a una amplia gama de opciones internacionales. Sin embargo, el camino hacia la innovación es complicado, ya que uno de cada tres lanzamientos de productos se discontinúa antes de cumplir dos años. Para revertir esta tendencia, KANTAR sugiere tres estrategias clave: romper hábitos, evitar la canibalización de productos y fortalecer el valor de marca.

La Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA) reporta que en febrero de 2026 se importaron 12.800 toneladas de productos textiles por un valor de 32 millones de dólares. Este aumento en las importaciones de productos finales ha impactado negativamente en la producción local, donde los insumos del sector han visto caídas significativas. Además, el desempleo en los sectores textil, confección, cuero y calzado ha aumentado, con una pérdida de 12 mil empleos en diciembre de 2025 en comparación con el año anterior. Desde febrero de 2024, estos sectores han experimentado caídas interanuales continuas, acumulando más de 20 mil puestos de trabajo perdidos desde finales de 2023.

La creciente subfacturación en las importaciones textiles es otro dato alarmante, ya que más del 70% de los productos ingresados al país lo hacen a precios significativamente inferiores a los históricos. Esto no solo afecta la competitividad de la industria local, sino que también plantea desafíos para la sostenibilidad del empleo en el sector. A medida que los consumidores argentinos continúan buscando opciones más atractivas en el extranjero, las marcas locales deben adaptarse rápidamente para no perder relevancia en un mercado cada vez más competitivo. Las empresas deberán enfocarse en la innovación y en ofrecer productos que realmente respondan a las necesidades y deseos de los consumidores para poder competir con éxito en este nuevo panorama.