Los mercados bursátiles globales mostraron un comportamiento pesimista en el cierre de la jornada, influenciados por el ultimátum que el presidente estadounidense Donald Trump impuso a Irán. Este ultimátum, que vence hoy a las 21 horas de Argentina, ha generado incertidumbre en los inversores, quienes reaccionaron con ventas en Wall Street, donde los principales índices comenzaron el día en rojo. Sin embargo, a medida que se acercaba el plazo, los índices lograron recortar pérdidas gracias a la esperanza de una posible extensión de las negociaciones, aunque el Dow Jones Industriales terminó con una leve caída de casi 0,2% mientras que el S&P 500 y el Nasdaq cerraron con ligeras alzas.

El precio del petróleo también experimentó volatilidad, comenzando la jornada por encima de los 111 dólares por barril, para luego retroceder a 105 dólares. Este movimiento se debe a la especulación sobre cómo podría afectar el ultimátum a los precios del crudo. Analistas advierten que, si el conflicto se intensifica, el Brent podría alcanzar entre 120 y 123 dólares, mientras que el WTI podría escalar hacia los 130 dólares. Sin embargo, si se logra un acuerdo o una extensión del plazo, el crudo podría volver a la zona de 100 dólares, lo que tendría un impacto significativo en los mercados energéticos.

En el ámbito local, las acciones argentinas que cotizan en Wall Street sufrieron pérdidas, con Edenor liderando las caídas al registrar una baja del 3,6%. El índice Merval también se vio afectado, cerrando con una baja del 2% en dólares, lo que lo alejó de su par de Mercados Emergentes, que cayó un 0,4%. Gustavo Ber, economista, señala que la caída de los mercados globales ha arrastrado a los activos domésticos, a excepción de las acciones del sector energético, que intentan amortiguar el impacto gracias a los precios elevados del petróleo.

El mercado de deuda también refleja la debilidad, con bonos argentinos mostrando resultados mixtos y el riesgo país aumentando a 615 puntos. Este incremento en el riesgo país es un indicador de la desconfianza de los inversores en la estabilidad económica del país, especialmente en un contexto donde la incertidumbre política y económica sigue siendo alta. A pesar de esto, el frente cambiario presenta una buena noticia: el dólar se mantiene estable en 1.415 pesos para la venta en bancos, y el dólar mayorista se sitúa en 1.393 pesos, lo que representa un 20% del techo de la banda de flotación. El Banco Central ha aprovechado esta calma para realizar compras de divisas, acumulando 202 millones de dólares en las primeras tres ruedas del mes, lo que eleva su saldo positivo del año a 4.587 millones de dólares.

De cara al futuro, los operadores están a la espera de que se despejen los ruidos políticos recientes para que la atención pueda volver a centrarse en la agenda económica y de reformas. La situación en Irán y su impacto en los mercados globales seguirán siendo un tema a monitorear, especialmente si se producen cambios en la política exterior de Estados Unidos. La próxima semana será crucial para observar cómo se desarrollan las negociaciones y si se logra un acuerdo que pueda estabilizar los precios del petróleo y, por ende, los mercados financieros.