La Autoridad de Transporte Urbano (ATU) de Perú ha presentado hoy a inversionistas, incluyendo bancos multilaterales y embajadas, los planes para las Líneas 3 y 4 del Metro de Lima y Callao. A pesar de haber sido excluidas del Plan Nacional de Infraestructura (PNI) 2026-2031, la ATU reafirma que estos proyectos son prioritarios para el Estado peruano. Se espera que ambas líneas estén operativas para 2034, con un costo estimado de S/ 36 mil millones, lo que las convierte en una de las inversiones más significativas en infraestructura del país.

El presidente ejecutivo de ProInversión, Luis Del Carpio, anunció que las Líneas 3 y 4 no se promoverán bajo la modalidad Gobierno a Gobierno (G2G), como se había sugerido anteriormente. En cambio, se integrarán a la cartera de Asociaciones Público-Privadas (APP), lo que permitirá una cofinanciación por parte del Estado, similar a lo que ocurre con las Líneas 1 y 2. Esta decisión se formalizará a través de un Decreto Supremo que se publicará en las próximas semanas, lo que marca un avance crucial en la promoción de estos proyectos.

Los plazos de ejecución estimados son de 9 a 10 años, aunque se contempla la posibilidad de iniciar operaciones en fases antes de la culminación total. La Línea 3, que conectará Comas con Surco, podría comenzar a operar en 2034, mientras que la Línea 4, que irá de Ate al Callao, podría estar lista un año antes. Este enfoque escalonado es fundamental para atender la creciente demanda de transporte en Lima y Callao, que actualmente enfrenta desafíos significativos en movilidad urbana.

Desde el punto de vista financiero, la ATU y ProInversión están considerando dos mecanismos para financiar estos proyectos. Uno de ellos es aumentar el nivel de deuda pública, que actualmente se encuentra entre los más bajos de la región. Esta opción, aunque controvertida, podría ser necesaria para asegurar el financiamiento a largo plazo. El otro enfoque implica atraer más inversión privada, explorando ingresos no tarifarios a través de la explotación de activos inmuebles y la creación de proyectos comerciales en las cercanías de las estaciones de metro.

A pesar de la exclusión de las Líneas 3 y 4 del PNI, su inclusión en el Plan de Movilidad Urbana (PMU) de Lima y Callao, aprobado en noviembre y que se extiende hasta 2045, resalta su importancia estratégica. Este plan incluye un total de 9 líneas de metro, lo que subraya la necesidad de avanzar en la infraestructura de transporte para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos. A medida que se avanza en la formalización de estos proyectos, será crucial monitorear la evolución de las modificaciones legales necesarias para facilitar su implementación y asegurar que no se conviertan en una carga fiscal insostenible para el Estado.