En un análisis reciente, el geólogo Walter Tejada, ex presidente de proEXPLO, destacó que solo el 21% del presupuesto global destinado a la exploración minera en 2025 se enfoca en proyectos greenfield, es decir, en la búsqueda de nuevos yacimientos. Esta cifra representa un descenso significativo en comparación con décadas anteriores, donde la inversión en exploración temprana era más robusta. La situación actual plantea un desafío crítico para la industria minera, que enfrenta la creciente dificultad de descubrir nuevos depósitos minerales.

Tejada subrayó que la inversión en exploración greenfield ha alcanzado niveles históricamente bajos, lo que es alarmante dado que la demanda de minerales, especialmente cobre, está proyectada para crecer entre un 2.8% y un 3% anual hacia 2050. Este aumento en la demanda implica que el mundo necesitará producir más cobre en las próximas décadas que en toda su historia previa. Sin embargo, la falta de inversión en la exploración de nuevos yacimientos podría limitar la capacidad de satisfacer esta demanda creciente.

El geólogo también señaló que los nuevos depósitos minerales son cada vez más difíciles de encontrar, ya que muchos de ellos están cubiertos y requieren tecnologías avanzadas y enfoques innovadores para su descubrimiento. Esta tendencia se ha traducido en una caída notable en el número de descubrimientos en la última década, lo que pone de relieve la necesidad urgente de incrementar la inversión en exploración temprana. Sin una respuesta adecuada a este desafío, la industria podría enfrentar serias dificultades para abastecer el mercado en el futuro.

Para abordar estos problemas, eventos como proEXPLO 2026, que se llevará a cabo del 4 al 6 de mayo en el Centro de Exposiciones Jockey, se presentan como plataformas clave para el sector. Estos encuentros reúnen a actores de la industria para analizar tendencias, compartir conocimientos y debatir sobre los desafíos que enfrenta la exploración minera. La colaboración y el intercambio de ideas en estos espacios son fundamentales para fomentar la innovación y atraer inversiones necesarias en la exploración de nuevos yacimientos.

A medida que se acerca el evento proEXPLO 2026, será crucial observar cómo las empresas mineras y los inversores responden a estos desafíos. La industria necesita un cambio de paradigma en la inversión en exploración para asegurar un suministro adecuado de minerales en el futuro. La falta de acción podría resultar en un desajuste entre la oferta y la demanda, lo que afectaría no solo a los precios de los minerales, sino también a la estabilidad del mercado en general.